Noe casado

La autora que viste el erotismo con palabras

Hemos conversado con Noe Casado, una de las autoras de novela erótica más conocidas de nuestro panorama literario. Si te apetece conocerla mejor, disfrutarás leyendo la entrevista que nos ha concedido.

Noe escribe historias que encienden nuestros sentidos. Hemos conversado con ella para que nos hable de sus personajes y del universo en que viven y aman.

Si quieres saber más cosas sobre Noe, puedes visitar su blog.

Querida Noe:
Como editora en Historias donde Vivo, quiero agradecerte de antemano el tiempo que vas a dedicar a contestar a las preguntas que te formulamos. La mayor parte del público que visita nuestra página web y nuestro blog son personas interesadas en la escritura creativa, así que agradecerán cualquier comentario, sugerencia o consejo que les puedas proporcionar. Si lo deseas, puedes incluir en la entrevista cualquier otra información que consideres interesante para ellos.

Muchísimas gracias por darme esta oportunidad para hablar con vosotr@s, es todo un placer. Intentaré responder lo mejor que pueda.

1. ¿Cuál de tus protagonistas femeninas te ha resultado más difícil de concebir? ¿Cómo fuiste construyendo su identidad?

Quizás en un futuro no muy lejano deba cambiar mi respuesta, pero hasta la fecha sin duda alguna ha sido Ornela, la protagonista de NO TE PERTENEZCO y NO TE HE OLVIDADO. No tanto por el hecho de ser una mujer de armas tomar, decidida, orgullosa, impredecible incluso, sino más bien por la ambientación de la historia. Ser valiente y atrevida en el siglo XXI es difícil ya de por sí, pues imaginemos una mujer de principios del XIX cuando ellas no eran más que simples posesiones; primero del padre, luego del marido. Imaginemos a una mujer inteligente que no debe dar muestras de ello o sino se arriesga acabar en un convento.

2. ¿Tus personajes masculinos se basan en algún arquetipo o prototipo?

Sí y no.
Me explico; Todas tenemos en la cabeza a ese tipo alucinante que nos gustaría conocer (y lo que surja) por eso a la hora de escribir, no te reprimes y le dotas de lo que más te gusta, pero después es inevitable corregir pues de no hacerlo todos los protagonistas serían iguales. A cada uno le vs modelando y aunque algún rasgo de su personalidad no te gusta, debes tolerarlo porque la trama lo precisa. A mí me ocurrió con Patrick (el protagonista de QUIERO LO MISMO QUE TÚ) Estar cerca de un tipo así es para acabar loca, sin embargo como personaje es una delicia.

3. Las protagonistas femeninas de tus novelas comparten algún rasgo? ¿Tienen alguna característica común?

Me esfuerzo y me tiro de los pelos para que cada una sea diferente. Son mujeres, nada más. Incluso varío las edades, pues no es lo mismo una veinteañera aún con mucho que aprender que una mujer adulta, con más perspectiva vital.
Al igual que con los hombres, no me puedo arriesgar a sacar clones, por muy apetecible que resulte la idea o por mucho que te haya conquistado un personaje femenino.

4. ¿Cinco adjetivos que te definan. ¿Qué hay de ti en tus personajes femeninos?

¿Cinco adjetivos? Bueno depende de a quien le preguntes.
Quienes están conmigo día a día, podrían decirte que soy algo dictadora, un toque de maniática. Una pizca de exigente. Un aire de controladora y, menos mal, muy apañada.

Quienes me conocen menos porque coinciden conmigo de vez en cuando quizás se aventuren y hablen mejor de mí. (O eso espero)

A mis protagonistas prefiero no influenciarlas, no vaya a ser que me salgan como yo y entonces jamás habrá entendimiento posible. Aunque, es inevitable que como mujer me sienta más cerca de ellas y pueda comprender mejor algunos comportamientos, pero no todos, pues soy a primera que a veces terminaría dándoles collejas para que hicieran las cosas de otro modo.

Os pongo por ejemplo a Bea, la protagonista de SIN RESERVAS y SIN PALABRAS. A veces se comportaba de forma tan reservada, tan cerrada de miras, que me soliviantaba; tenía ganas hasta de empujarla para que hiciera algo, no obstante, debía permitirle que ella misma tomara las decisiones a su ritmo.

5. Desde tu punto de vista, qué ingredientes no deben faltar en una buena novela erótica?

Sexo explícito.
No podemos leer una escena cargada de eufemismos o con una descripción rápida, carente de detalles, hay que crear ambiente, caldearlo. Imaginar situaciones con morbo. A veces irónicas, otras sensuales, otras desesperantes, otras incluso crueles, lo que proceda.
No sirve sólo sugerirlo, hay que desarrollarlo de principio a fin y procurar variar pues hay muchísimas posibilidades, gustos, prácticas pero siempre teniendo en cuenta las cualidades de cada personaje.
Nada de forzar la situación, pero tampoco dejarlo todo para el final.
Y por supuesto describir no sólo sensaciones físicas también la parte emocional de los protagonistas. Ojo, ésta no tiene por qué ser siempre idílica, a veces aparecerán sentimientos negativos, ambiguos o desagradables, pero no por ello vamos a obviarlos.

6. ¿Crees que influyen los tabús en la escritura de relatos eróticos? En algún momento has sentido vergüenza o apuro al describir la actividad sexual de forma más o menos explícita? ¿Permites que tus personajes se expresen con libertad o los censuras de vez en cuando?

Al escribir, da igual si se trata de escenas eróticas o de cualquier otra índole. No puedes censurar. Es un contrasentido. Si previamente has creado un personaje con unas características luego no vas a echarte atrás porque “no queda bien” o “a lo mejor no gusta”
En cuanto a lo de sentir apuro, no de forma directa. Quizás a veces se puede sentir más pudor con otro tipo de emociones, sin embargo, debes seguir adelante con la historia. Como empieces a frenarte, a eliminar escenas por miedo, al final no te sentirás cómoda con la novela ni con los personajes.

7. ¿Cómo definirías el perfil de tu público objetivo? Sexo, edad, nivel cultural, nivel de estudios…

Tiene que haber de todo, siempre partiendo de que hablamos de mayores de edad. De hecho cuando acudo a encuentros o presentaciones conozco a muchas de mis lectoras y me doy cuenta que en su mayoría son treintañeras o más.
Respecto a otras cuestiones, no sabría especificar y la verdad, no creo que sea relevante pues lo importante es disfrutar de la lectura.

8. ¿Por qué hay tantas mujeres adictas a la novela romántica? ¿Buscan, las mujeres, identificarse con los personajes femeninos y encontrar el prototipo masculino con el que sueñan?

Creo que una de las razones es que en las novelas románticas y eróticas se da prioridad a la calidad emocional.
En el mercado hay multitud de novelas estupendas, aclamadas por crítica y público, pero quizás frías, distantes. Técnicamente casi perfectas aunque no consiguen despertar todas las emociones que una buena novela romántica.
¡Y por supuesto el happy end! Si bien hay historias con un final un tanto ambiguo, siempre se deja abierta la puerta a la esperanza, que la propia lectora imagine el resto a su antojo.
Puede parecer algo banal, sin embargo es lógico, pues la lectura debe proporcionar al lector las emociones que desee, no al revés.
Resulta muy pretencioso guiar al lector donde quiere el autor sin tener en consideración sus gustos.

9. ¿Cómo definirías tu aportación al género?

No es por escurrir el bulto, pero esa aportación deberían especificarla las lectoras que cuando van a la librería o ven las novedades de cada mes, se deciden por una de mis novelas.
Desde luego uno de mis propósitos siempre ha sido despertar emociones y hacer pasar buenos/malos ratos.

10. ¿Qué les dirías a aquellos que desprestigian la novela romántica como género literario en que no abunda la calidad?

Lo más curioso de todo es que quienes claman contra el género romántico no han leído en su vida una novela romántica. O puede que hayan tenido la mala suerte de toparse con un tostón (haberlos, haylos, no lo niego) sin embargo antes de opinar como mínimo se deberían leer algunas historias recomendadas por las lectoras y que en más de una ocasión han marcado su vida.
Así que decirles, más bien poco.

11. ¿Hay alguna escena, de tantas como habrás escrito, que consideres particularmente intensa, sensual, bien lograda?¿ Nos das tu permiso para reproducir algunos párrafos junto a esta entrevista?

Quizás una de las escenas que más se ha comentado y más morbo crea, es la del collar de perlas. Aparece en TAL VEZ IGUAL QUE AYER. Ahora no recuerdo cómo surgió, pero sí diré que resultó muy instructiva.
Quienes han leído el libro saben muy bien la versatilidad de un collar de perlas, un complemento perfecto de día y un accesorio erótico de noche.
Ahí lo dejo.

12. ¿Tienes un proyecto en marcha? Háblanos de tu próximo libro.

Procuro tener siempre un proyecto en marcha. Me gusta acabar una historia y ya pensar en la siguiente o hilvanar pensamientos con la esperanza de lograr una buena novela.
Intento no escribir dos historias seguidas de corte similar. Por ejemplo, si he acabado una histórica, la siguiente, por obligación será contemporánea. No quiero arriesgarme a que con la inercia termine copiándome a mí misma.
Ahora me encuentro inmersa en una novela un tanto alejada de la serie gamberra, pese a ir relacionada con ella, de corte más emocional que de ver la luz será ya para el año que viene.

13. Vamos a realizar una reseña de una de tus novelas. ¿Te interesa que hablemos de alguna en particular?

Bueno, podéis elegir cualquiera, dependerá de vuestros gustos. Tenéis donde elegir, así que confío en vuestro criterio.

14. Imagina que tienes un aspirante a novelista mirándote a los ojos. Quiere estar en tu lugar, quiere ver publicada su obra. ¿Qué le dirías? ¿Qué consejo le darías, teniendo en cuenta el panorama editorial actual?

No son consejos, son más bien pensamientos lógicos.
PACIENCIA. No se puede acabar una novela y esperar que en tres meses te lluevan las ofertas. Hay que ir con cautela, no vaya a ser que por las prisas en publicar, hipotequemos los derechos con alguna editorial pirata o de dudosa reputación.
TÉCNICA. Conocer la herramienta básica, nuestro idioma, imprescindible. No pasa nada por revisar el manuscrito dos, tres las veces que haga falta. Y si además lo revisa un profesional, mejor.
HUMILDAD. Si nos rechazan un manuscrito no echar la culpa al empedrado, no criticar a otros. Quizás la historia es buena y necesite una revisión, o no es el momento y nos toca esperar, pero también hay que asumir que a lo mejor la novela no tiene futuro. Es duro, pero nuestro ego puede jugarnos malas pasadas.
Muchísimas gracias por tu colaboración. Ha sido un placer contar contigo.
Gracias a vosotr@s por contar conmigo.

M. Luisa Penín
Editora y directora editorial en Historias donde vivo

 

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