En este mar de información que constituye Internet, muchos veleros navegan a la deriva, pero existe un navío que no pierde el norte. Al timón, encontramos a Iria, una mujer apasionada de las letras y, además, encantadora. A la que te descuidas, llega  y te monta una escena.

 

Nosotros hace tiempo que la seguimos. Consideramos que su blog constituye una página de referencia, una parada obligada para los amantes de la creación literaria. Hemos conversado con Iria sobre cuestiones que atañen a los escritores que desean aprender a serlo.

 

Iria, muchas gracias por compartir tu tiempo y tus conocimientos con nosotros.

 

Gracias a vosotras por contactarme. Es un placer visitar vuestro blog.

 

Cuando creaste el blog, ¿lo hiciste con algún objetivo en mente? ¿Cómo ha evolucionado Literautas con el paso del tiempo?

 

El objetivo de Literautas siempre fue el mismo: acercar la escritura a todo aquel que quisiera practicarla y demostrar que escribir puede ser una actividad divertida y emocionante. Queremos quitarle hierro, sacarle esa capa de misticismo que a veces la rodea. No decimos que escribir sea fácil —a veces puede ser muy duro—, pero no es más difícil que aprender a tocar un instrumento o pintar al óleo. Más que talento, lo que hacen falta son ganas y práctica. Este objetivo sigue presente en cada cosa que hacemos y creo que hemos sabido comunicarlo.

 

Aún así, Literautas ha evolucionado mucho en estos cinco años, por supuesto. Sobre todo porque empezamos como un simple blog con consejos para escritores y no sabíamos si nos leería alguien. Hoy tenemos ya varios libros de escritura, aplicaciones, tutoriales… y, lo mejor de todo, una gran comunidad de participantes en el blog —nuestros queridos literautas— que nos acompañan mes a mes en los talleres, así como en todo lo que emprendemos. Ellos son el alma del proyecto y quienes lo hacen crecer.

 

Muchas personas envían textos a uno de tus talleres que se ha convertido en un clásico: Móntame una escena. Es posible que, durante tanto tiempo, los participantes hayan compartido sus dudas e inquietudes contigo. Qué aspectos les preocupan en mayor medida cuando afrontan la escritura de un relato?

 

Cada escritor es un mundo, así que me llegan todo tipo de dudas: manejo de diálogos, de tramas, de personajes, de narradores… ¡La lista es enorme! Pero centrándonos en  “Móntame una escena”, creo que uno de los principales desafíos es conseguir sintetizar un relato en tan solo setecientas cincuenta palabras. Los más veteranos del taller ya lo tienen dominado, pero los que comienzan suelen encontrarlo difícil. Lo bueno es que con un poquito de trabajo, se consigue y sin duda es un ejercicio buenísimo para practicar la escritura.

 

Según tu opinión, ¿qué aporta Literautas a los aficionados a la escritura creativa? ¿El contacto con tus seguidores ha modificado de algún modo tus ideas sobre el proceso de escritura?

 

Esto es lo mejor de todo, porque cuando publicamos nuestros posts o creamos algún tutorial, lo hacemos siempre con la mejor de las intenciones, pero desde un punto de vista personal, sobre todo en lo que a creatividad se refiere. Es decir, intento aportar aquello que yo he aprendido y que me ha ayudado en mi escritura, pero nunca sabes si puede ayudar a otros. Como comentaba antes, cada escritor es un mundo. Por eso nunca dejan de sorprenderme los mensajes que nos llegan de lectores que nos agradecen el trabajo, contándonos que gracias a nuestros consejos se han atrevido a aventurarse en la escritura o incluso que han conseguido terminar una novela —¡algunos incluso la han publicado!—. Es entonces cuando sentimos que todo lo que hacemos desde el blog merece la pena.

 

Los escritores que envían sus textos a Móntame una escena, ¿escriben por intuición o con intención? De los dos aspectos, ¿cuál dirías que predomina?

 

Yo creo que cuanto más tiempo llevan escribiendo, más hay de ambas cosas. Siempre hablando en general, claro, pero al principio, los escritores más noveles, tienden a lanzarse a escribir sin planificar previamente, lo cual puede funcionar para textos cortos, pero no tanto para trabajos largos. Con el tiempo, se convierten en planificadores. Trabajan más la idea antes de lanzarse a por el borrador y el dominio de la técnica mejora. Esto, curiosamente, provoca que cada vez escriban mejor por intuición. Conocer  el oficio hace que nuestro cerebro, intuitivamente, sepa qué es mejor para cada historia, sin tener que “pensarlo” tanto.

 

 

Escribir para publicar. ¿Cómo ves el panorama editorial español?

 

Depende de los objetivos. Si lo que se busca es solo publicar, hoy en día es más fácil que nunca. Hay muchas opciones —desde la publicación tradicional hasta las distintas formas de autoedición— y se publican muchísimo, demasiado dicen algunos. Ahora bien, si lo que se buscan son lectores y, sobre todo, vivir de la literatura, la cosa se complica. Pero no nos engañemos, siempre ha sido difícil. Desde los tiempos de Cervantes. Lo importante, o al menos lo que nosotros predicamos, es que no hay que rendirse: sigue escribiendo, sigue intentándolo y, sobre todo, sigue disfrutando de escribir.

 

¿Qué opinas de los autores que deciden autopublicarse? ¿Qué consejos les proporcionarías?

 

Opino que tampoco lo tienen tan fácil como a veces nos hacen creer. No basta con convertir un manuscrito en un libro físico o digital. También hay que mover el libro para conseguir llegar a cuantos más lectores mejor, y esto, sobre todo en un momento en el que hay tantísimos libros publicados, es lo más difícil. Con una editorial detrás puede resultar más sencillo —a veces, depende de cuánto apueste la editorial por la promoción de ese libro—, pero con la autopublicación estamos solos ante el peligro. Mi consejo para aquellos que se lanzan a esta aventura es que se informen bien antes. Hay muchos libros y webs específicos de marketing para escritores —mi favorito es el podcast Triunfa con tu libro—. Conviene saber donde nos estamos metiendo, porque es un camino apasionante, pero también difícil.

 

Para convertirse en escritor, ¿recomiendas formación dirigida o autodidacta? ¿Se puede llegar a dominar el oficio sin acudir a las escuelas de escritura?

 

A escribir se aprende leyendo y escribiendo. Es lo que suele decirse, ¿no? Yo creo que no hay un único camino para aprender el oficio. Una escuela de escritura puede proporcionarnos herramientas que, de otra forma, tendríamos que buscar por nosotros mismos, además de la opinión de un profesional que nos señala qué puntos mejorar en cada texto. Pero tiene que ser una buena escuela.

 

En mi caso, siempre me ha gustado más el modo autodidacta. Me gusta descubrir libros de escritura que me aportan cosas nuevas cada vez, a medida que lo necesito, y así construyo mi propio sistema.

 

Si uno de tus seguidores te dijera: «Quiero convertirme en escritor y desarrollar una carrera literaria, pero no sé qué pasos debo seguir…». ¿Qué le responderías?

 

Es una pregunta que me han hecho muchas veces, y siempre contesto lo mismo: paciencia y tesón. La escritura es una carrera de largo recorrido, no se consigue en dos días. Hasta los más grandes sufrieron numerosos rechazos en sus inicios. Si uno realmente tiene claro que quiere dedicarse a esto, ha de encontrar su propio camino —no hay uno solo—, pero todos pasan por lo mismo: leer mucho y escribir mucho. Hoy en día, además, es importante estar informado sobre cómo funciona el mundo editorial, los agentes literarios, la autopublicación, la publicación tradicional, los concursos literarios… A bote pronto puede parecer un trabajo arduo, pero no lo es. Hay muchísimas webs y libros que hablan de estos temas y, poco a poco, sin querer abarcarlo todo de golpe, cualquiera puede llegar a conocerlo.

 

¿Iria tiene tiempo para escribir? ¿Tienes algún proyecto literario en mente?

 

Por suerte ahora mismo sí, aunque no ha sido fácil. Los últimos cinco años, desde que comencé esta aventura de “emprender”, casi no he tenido tiempo para nada, mucho menos para escribir mis propias historias. A finales del año pasado decidí hacer un cambio en mi vida y dedicar más tiempo a proyectos propios y a mi escritura. Ahora mismo estoy en fase de desarrollo de una nueva novela y tengo varias ideas en el tintero. Después de tanto tiempo sin poder escribir en condiciones, ¡estoy disfrutando como nunca!

 

¿Hacia dónde camina Literautas? ¿Te ha resultado útil para impulsar tu carrera profesional?

 

Literautas ha sido de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Me ha ayudado a crear una carrera profesional paralela a la escritura de ficción, pero sobre todo me ha ayudado a crecer como escritora. He aprendido muchísimo, y sigo aprendiendo con cada entrada que publico, con cada duda que recibo en el correo electrónico y que me obliga a investigar un tema o a plantearme las cosas desde una perspectiva nueva… Es casi como un desafío que me ayuda a darlo todo. De momento es por aquí por donde quiero que siga Literautas. ¿Proyectos para el futuro? No lo sé. Ahora mismo estoy centrada en  mi propia escritura y en el desarrollo de una de nuestras aplicaciones, Story Planner, en una versión para ordenador. Lo que venga después tendrá que llegar de forma orgánica, según nos lo pida el proyecto.

 

No nos olvidamos de que hay alguien contigo que permanece en la sombra. Nos gustaría conocerle un poco mejor. Nos encantaría que se presentara y que nos explicara cosas sobre el trabajo que realiza.

 

Supongo que hablas de Tomeu y me alegra que lo menciones porque siempre soy yo la que da la cara y él es una parte importantísima del proyecto. El cincuenta por ciento, de hecho. Sin Tomeu no habría taller, ni aplicaciones, ni blog, ni nada. Lo que pasa es que no le gusta figurar. Él dice que no se le dan bien las palabras, aunque curiosamente es uno de los mejores lectores beta que he tenido el gusto de conocer. Es capaz de encontrar los fallos en cualquier historia o en cualquier artículo y ayudarte a mejorarlos. Eso es parte de lo que hace en Literautas, lo revisa todo y me da su opinión. Cualquier cosa que leáis en Literautas habrá pasado antes por su filtro y os aseguro que habrá mejorado desde la primera versión gracias a él. También gestiona la parte técnica del blog y de los talleres, desarrolla y mantiene las aplicaciones de escritura, se encarga de dar forma a los libros digitales… Vamos, lo que te decía al comienzo. Es el cincuenta por ciento del proyecto.

 

 

A un autor que comienza y que piensa en autopublicarse, ¿le recomendarías publicación con opción de impresión a demanda y presencia en librerías on-line o el método tradicional con presencia en librerías físicas?

 

Bufff… No me atrevo a hacer una recomendación concreta, ya que depende mucho de la obra y de los medios de cada autor, tanto económicos como de promoción. Mi consejo es que se informe de todas las vías posibles y escoja aquella que mejor se adapte a sus necesidades y/o capacidades.

 

Iria, nos encantaría que rescataras un momento especial en todos estos años capitaneando Literautas y que nos regalaras una escena. Solo unas líneas, a modo de microrrelato… ¿Te animas?

 

Uy, esto que me pedís es todavía más difícil, porque cuando estoy enfrascada en un proyecto me cuesta horrores escribir cualquier otra historia. Pero tengo una idea. ¿Qué os parece si os muestro un pequeño fragmento de la novela en la que estoy trabajando? Está en modo borrador todavía, pero creo que muestra el estilo y la ambientación que intento darle a la obra. Espero que os guste:

 

«Miro a través de las cortinas sin saber qué espero encontrar al otro lado. Una sombra quizás. Una silueta que dé forma a los miedos que comienzan a cernirse sobre mí. Pero en la calle no hay nadie. A las siete de la tarde de un frío día de enero el pueblo suele estar desierto. Casi lo había olvidado, igual que había conseguido borrar de mi memoria la niebla de este lugar. Densa, viscosa, húmeda, penetrante. Surgiendo de las profundidades del río, lenta e imparable, para luego trepar por la ladera y apoderarse de nuestros corazones. Esta niebla es un fantasma. El recuerdo del pueblo antiguo y sus antepasados, de los viejos sueños que quedaron sumergidos bajo las aguas del embalse y que ya nunca nos permitirán descansar en paz».

 

         Y hasta aquí puedo leer. 😉

 

 

¿Hay algún pensamiento, alguna reflexión sobre el oficio de escribir que te apetezca compartir con nosotros?

 

Creo que ya lo he dicho en algún momento durante la entrevista, pero volveré a insistir sobre ello: si te gusta escribir, hazlo. Hazlo e intenta disfrutarlo a tope. El resto es solo cuestión de tiempo y trabajo.

 

Muchas gracias por tu tiempo y por tu dedicación. Apenas te conocemos, pero tus palabras te delatan: es fácil imaginarte cálida, sonriente, generosa y eternamente amable.

 

Te enviamos un fuerte y cálido abrazo!

 

Muchas gracias. ¡Vais a conseguir que me sonroje! El placer ha sido mío. Mucha suerte con este proyecto tan bonito que estáis empezando. ¡Nos leemos!

 

  1. Luisa, Nuri y Yolanda

Historias donde vivo

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