El dilema de la autopublicación Desarrollar una carrera literaria al margen del sector

El dilema de la autopublicación
Desarrollar una carrera literaria al margen del sector

La verdad, sin paños calientes. Que una editorial tradicional invierta en un autor desconocido es, hoy en día, bastante difícil. En primer lugar, porque la mayoría de editoriales ya no aceptan manuscritos para su valoración, sino proyectos de novela, y tampoco todas lo hacen. Sin embargo, la mayoría disponen de concursos literarios a los que puedes presentarte. Para que una editorial se fije en ti, no es necesario que lo ganes. Si tu obra merece la pena es muy posible que se pongan en contacto contigo. Eso sí, no te presentes de entrada al premio Planeta, ¿eh? Pero, preséntate

Hace unos años, la editorial Barcanova me solicitó que elaborara un informe de lectura para distintas obras que habían quedado finalistas en uno de sus concursos anuales. Se trataba del Premio Barcanova de Literatura Juvenil. No me proporcionaban el nombre del autor. Una obra me gustó especialmente y mi informe contribuyó a que le otorgaran el primer premio. El autor: Josep Mª Morreres, la obra: Rwanda, 1994. Escritor de prestigio reconocido, sí, pero yo no lo sabía. Con esto quiero decirte: preséntate a un concurso con la mejor novela que puedas escribir. La mejor. La clave del éxito radica en hacer un gran trabajo.

No pienses que me desvío del tema. Solo trato de explicarte que, antes de autopublicarte, es mejor que agotes la vía tradicional. Sobre todo, si aspiras a convertirte en escritor profesional o pretendes que la escritura desempeñe un lugar destacado en tu vida.

No tengas prisas. Piensa que el oficio de escritor es una carrera de fondo. Muchos aspirantes olvidan esto. No lo hagas tú. No te desanimes al primer contratiempo, ni al segundo ni al tercero. Simplemente, no te desanimes. Si después de haberlo intentado con proyectos distintos no consigues publicar por la vía tradicional, valora la autopublicación, pero no antes. Ese es mi consejo.

Vale. Lo has intentado todo y has decidido tomar las riendas. Estás decidido a autopublicarte. Tienes una historia que estás seguro de que merece ser contada. Lo estás, porque un profesional de la edición en activo la ha valorado y te ha dicho que merece la pena la inversión. No sirven amigos, abuelos, padres ni hermanos. Veamos cómo está el patio. ¿Te identificas con alguno de los siguientes casos?

 

«Quiero publicar mi libro porque me hace ilusión, no espero obtener beneficios económicos ni obtener visibilidad con ello. Simplemente, me apetece. No me importa no vender ni uno. Se trata de una inversión que no espero recuperar. Es un dinero que invierto en algo que me hace feliz. No quiero ser escritor ni ganarme la vida con ello.»

 

Si este es tu caso, adelante. No tengo nada que decir al respecto. Te hace ilusión  y punto. Me parece genial. Eres consciente de que inviertes un dinero que no recuperarás. Sabes que esa inversión no te ayudará a desarrollar una carrera literaria, pero deseas hacerlo. Me parece muy bien. Eso sí, si vas a poner el libro a la venta, sé respetuoso con tus lectores: asegúrate de que el texto no contiene faltas de ortografía y de que la escritura es correcta.

 

«No aspiro, realmente, a desarrollar una carrera literaria, pero me gustaría probar suerte con una novela que he escrito. He consultado las condiciones de algunas empresas de autopublicación y el intento me sale bastante caro. No sé qué hacer…»

 

Si no aspiras a desarrollar una carrera literaria, no es necesario que inviertas en autopublicarte. Puedes hacerlo de forma sencilla tú mismo sin recurrir a ninguna empresa. Amazon dispone de herramientas como Create Space que te lo permiten. Por respeto a tus lectores, haz que un profesional revise tu novela antes de publicarla. La verdad es que la mayoría de libros autopublicados contienen faltas de ortografía y erratas. A mí esto me da mucha rabia. No contribuyas a que Amazon acabe siendo un enorme contenedor de basura literaria. Porque a eso vamos, ¿eh? Veamos ahora otro caso. Quizá sea el tuyo…

 

«He enviado un manuscrito a muchas editoriales y lo han rechazado en todas. Aun así, creo que he escrito una buena novela y estoy valorando seriamente la opción de autopublicarme. Me gustaría convertirme en autor independiente. Quiero ser escritor, pero lo veo complicado y desconfío de las empresas de autopublicación. No sé qué camino tomar… Quiero que la escritura forme parte de mi vida. Me gustaría desarrollar una carrera literaria…»

 

Cuándo merece la pena autopublicarse…

 

Merece la pena cuando la primera inversión la has realizado en lo que realmente importa, en lo que realmente te va a ayudar a convertirte en escritor profesional. Has hecho tu primera inversión en aprender el oficio. Has dedicado tiempo y esfuerzo a tu novela. Has escrito la palabra fin, después de un arduo proceso de reescritura. Has recurrido a un lector profesional o a un editor en activo que ha corroborado tu visión de que has realizado un buen trabajo y de que tu obra tiene un público objetivo al que puede interesar. No invertirás en poner una peluquería sin aprender antes el oficio, ¿verdad? Pues con la escritura pasa lo mismo.

Cuidado con las empresas de autopublicación

 

  • Que no jueguen con tus ilusiones. Muchas empresas de autopublicación (mal llamadas editoriales) te prometen el oro y el moro. Desconfía. Su negocio está en publicar cuantas más obras, mejor, así que, lo más probable es que, cuando envíes tu manuscrito, lo acepten diciendo que es estupendo. No digo que no sea tu caso, pero, de entrada, no te lo creas. Trabajo como lectora profesional desde hace más de quince años y mis valoraciones positivas son escasísimas.

 

  • Te tentarán explicándote que tu libro tendrá presencia física en librerías, que se venderá en El corte Inglés, en FNAC, en librerías destacadas… Algunas de estas empresas son especialistas en contar verdades a medias. Si realizas una tirada por debajo de los mil ejemplares, ningún distribuidor querrá hacerse cargo, porque no les sale a cuenta. Es posible que alguna de estas empresas tenga acuerdos con distribuidores… Desconfía. Quien manda es el librero. Nadie puede obligar a un librero a tener en su tienda, y menos en su mesa de novedades, un libro que no tiene nada claro que vaya a vender.

 

  • Veo en mi bola mágica lo que sucederá cuando tu libro llegue a las librerías físicas: permanecerá una semana o dos entre otros mil y regresará al almacén. Los libros que no se venden en un espacio breve de tiempo se retiran rápidamente. Eso es una verdad como un templo y, quien te asegure otra cosa, te está engañando. Créeme: no merece la pena invertir en que tu libro esté en una librería física. Mi consejo profesional es que no lo hagas, porque te costará un dinero que no recuperarás y que puedes invertir de un modo mejor. Que esto no te desanime, ¿vale?

 

  • Una empresa de autopublicación no tiene porqué firmar ningun contrato contigo. Jamás te comprometas a comprar una parte de la tirada de tus propias obras ni comprometas tus derechos de autor de ninguna manera. Has pagado por la edición, por la maquetación, por el diseño de cubierta… Reclama que te entreguen los archivos en formato .pdf y adiós muy buenas. Si tú no sabes hacerlo, puedes invertir un dinero en que te ayuden a subir tus archivos a las librerías digitales más conocidas. Esta es la mejor opción para empezar, la más económica y la que te aportará mayores beneficios a medio plazo.

 

  • Posiblemente, te ofrecerán presentaciones en librerías atractivas como El Corte Inglés o la FNAC… Estas acciones no sirven para darte a conocer. Yo no invertiría ni un euro en ellas, ya que no te aportarán visibilidad y te pueden llegar a costar dos, tres, cuatro mil euros… Es posible que, en los costes de la publicación incluyan algún tipo de promoción. En todo caso, te servirá de muy poco. Difundir tu obra y conseguir visibilidad está en tus manos: esa es la buena noticia. Puedes hacerlo por poco dinero y los resultados serán buenos si inviertes tiempo y esfuerzo. Claro, doy por supuesto que has escrito una buena historia… Haz como cualquier profesional independiente: lleva al mercado un buen producto y desarrolla una buena política de marketing de contenidos. Ahí está está la clave de tu éxito. Y la posibilidad real de desarrollar una carrera literaria de forma digna al margen del sector. Una página web o un blog con una página de ventas es todo lo que en principio necesitas. Y horas, muchas horas de trabajo. Mima tu imagen coporativa. Esfuérzate en desarrollar un buen producto.

 

  • Las editoriales no reciben manuscritos, entre otras cosas, porque resulta más sencillo estar al tanto de las ventas de los autores que se autopublican. Si obtienes cierto éxito en Amazon, las editoriales tradicionales llamarán a tu puerta, porque están al día de lo que se cuece en las redes. Si vendes, conseguirás que te publiquen, aunque seguramente ganarás más dinero haciéndolo por tu cuenta… Combinar ambas opciones es buena idea.

 

Pienso que autopublicarse merece la pena como estrategia para conseguir que las editoriales tradicionales se fijen en tu obra. Por este motivo, y si este es tu objetivo, tu libro debe llegar al mercado impecable. Es tu carta de presentación. Es así como iniciarás tu carrera con una base sólida.

Si actúas así, es posible que, con el tiempo, no necesites que ninguna editorial te respalde. Actúa como haría cualquier empresario. Sentir que tienes el control del fruto de tu trabajo y que no dependes de nadie no tiene precio, pero hay que trabajar duro. Sin embargo, está en tus manos. Puedes desarrollar una carrera literaria al márgen del sector. Pero tienes que estar a la altura de lo que esperan tus lectores, tener conocimientos sólidos de narrativa y dominar el lenguaje como herramienta de creación.

Como me suele ocurrir, me he pasado con la extensión del post. Espero haberte ayudado. Si tienes alguna duda, no te cortes, deja tu comentario.  En Historias donde Vivo, estamos para ayudarte.

M. Luisa, Nuri y Yolanda

Anna García Te quiero a tú | Reseña

Anna García
Te quiero a tú | Reseña

Anna García

Te quiero a tú

 

 Reseña

Título: Te quiero a tú

Autor: Anna García

Editorial: Autopublicado en Amazon, España

Fecha: 2 de Noviembre del 2016

Género: Romántica contemporánea

 

«Prométeme que este no será el último anochecer…»

«Te lo prometo»

Anna García

 

Ashley trabaja como periodista. Su única función de momento: redactar la columna de astrología, a la espera de que su jefe le permita demostrar su talento como reportera.

Un día, este le propone un viaje a Mali con el propósito de realizar un reportaje sobre las condiciones de vida de la población. Ashley prepara ilusionada su partida. No imagina lo difícil que le resultará adaptarse al estilo de vida del reportero de campo.

En Mali, la joven conoce a Max, el médico encargado de la ONG de la zona; se trata de un joven que adora su trabajo y a los lugareños. De hecho, solo viaja a Nueva York un par de veces al año y nunca permanece más de una semana.

Max es un hombre de principios. Es cierto que trabaja duro, pero su estilo de vida le hace feliz y se conforma con poco. Importante: no le gustan los periodistas; para él son todos iguales. ¿Cambiará de opinión al conocer a Ashley? ¿Conseguirá que se enamore de Mali y de su gente en tan solo un mes? No está convencido: Ashley tiene aspecto de niña pija de ciudad…

Esta es la primera historia que Anna relata en su libro. Historia que nos atrapa desde el inicio hasta el desenlace. En ella, encontraremos a una periodista acostumbrada a las comodidades de la capital. Ashley dormirá durante un mes en un camastro, lavará su ropa en el río, comerá con las manos y tendrá que soportar a un médico que viste con escaso estilo y que se burla de ella a la menor oportunidad.   Si quieres conocer cómo evolucionan ambos personajes, deberás leer la novela…

En el segundo relato, conoceremos a Cloe, una joven que imparte clases de yoga a domicilio. Su jefe la dejó embarazada siendo todavía demasiado joven. A pesar de que, al conocer la noticia, se desentendió de ella y del bebé, decidió seguir adelante con el embarazo y ejercer de madre soltera.

En una reunión de antiguos estudiantes, Cloe se encuentra con el primer novio que tuvo durante la época del instituto. ¡Qué tiempos aquellos! La juventud, la libertad, el primer amor… En aquella reunión, su antiguo compañero intenta sobrepasarse. Conmovida por  la experiencia, Cloe decide asistir a un gimnasio para realizar un programa de defensa personal. Allí conocerá a Simon… ¿Podrá cambiar Cloe la idea que tiene sobre el amor y los hombres? ¿Podrá mantener una relación siendo madre de un hijo adolescente?

Simon es el dueño del gimnasio al que Cloe asiste. Es el típico ligón guaperas al que ninguna mujer se resiste. Está acostumbrado a relaciones esporádicas.  No tiene cargas y huye de los compromisos duraderos. Vive en el piso que comparte con su amigo Max (sordo de nacimiento), que pasa mucho tiempo trabajando en Mali, hecho que le permite hacer siempre lo que le viene en gana… hasta que conoce a Cloe. ¿Se replanteará su vida perfecta y sin compromisos por el amor de una mujer que comparte su vida con un adolescente?

Anna García presenta una novela escrita a la manera coral. Se trata de historias de amor que suceden en entornos distintos. En sus relatos, la autora nos muestra, a través de sus personajes, las diferencias que existen entre las formas de vida del primer y tercer mundo. Anna nos transmite, a través de sus actores, el sentido de la vida cuando aprendemos que la felicidad se encuentra lejos del mundo material. La protagonista de la historia descubrirá que, en Mali, el significado de la expresión tenerlo todo  nada tiene que ver con sus experiencias previas. Al final, Anna García nos da la respuesta a tantas preguntas como se plantean.

 

Te quiero a tú…

Ashley y Max

«Empezamos con mal pie. Estaba cabreado con mis jefes por haberme organizado otro reportaje que imaginé sería como todos los demás: una pérdida de tiempo. Pero entonces te vi… Fue como un regalo inesperado a la par que envenenado. Me costó horrores desempeñar mi trabajo con normalidad, porque ocupabas todos mis pensamientos. Todo lo que hacía era para impresionarte, pero entonces te acercaste demasiado a mí esa noche y la volví a cagar.»

Cloe y Max

«Verás… todos estos meses a tu lado han sido tan geniales, que no me he dado cuenta de lo distinto que soy de aquel tipo engreído e insensible del gimnasio. De hecho, creo que empecé a cambiar desde el primer momento en que te vi. Recuerdo que, conforme te alejabas hacia la puerta, me descubrí deseando que te dieras la vuelta…Como una quinceañera adolescente…»

La novela: tema e historia

Te quiero a tú atrapa desde el inicio hasta el desenlace. La novela nos habla de la vida misma. De la belleza que encontramos en las mentes y corazones de personas que viven y sienten de manera muy distinta a los pobladores del primer mundo. De la riqueza que observamos en su modo de vida y en sus corazones. Se trata de una novela que nos permite disfrutar del romance y, al mismo tiempo, reflexionar sobre nuestra existencia.

«Quién te lo iba a decir a ti, ¿verdad? Reconoce que hace unas semanas, cuando llegaste aquí, no se te pasaba por la cabeza abandonar el hotel por más de unas horas al día…Y mírate. Admirando el paisaje y añorando las puestas de sol de camino a hacer la colada.»

«Tiene algo que atrae… Aunque tengo que reconocer que la sensación de sentirte de repente como si tu vida no tuviera sentido, es algo que abruma…»

«Tu vida sí tiene sentido, solo tienes que aprender a cambiar tu escala de valores y prioridades en cuanto pones un pie en el país.»

Los cambios que da la vida

«Cloe —vuelve a hablar Nat—, me parece que te está entrando la paranoia con todo esto de la boda y tu cabeza busca cualquier excusa para hacerle creer que Simon no es el indicado cuando sabes de sobra que sí lo es.»

«La verdad es que sí lo es, pienso mientras me asaltan un montón de imágenes de los meses que hemos pasado juntos. Puede que no quisiera cambiar pañales, que sea un desordenado total, que haya perdido ya tres juegos de llaves de casa, que ponga a prueba mi paciencia constantemente al intentar escaquearse de poner lavadoras, o que deje subir a Bond al sofá y me lo deje lleno de pelos, pero también me ha hecho sentir especial desde el mismo día en el que nos conocimos, me cuida y protege, me hace reír y, sobretodo, se está convirtiendo poco a poco en un referente fantástico para Mike, el cual le ha cogido muchísimo cariño.» 

Recomendación

Te quiero a tú atrapa desde el inicio hasta el desenlace. Los personajes cobran vida y evolucionan a lo largo de la historia.

La autora

Anna García nació el 28 de Marzo de 1979. Trabaja en el departamento comercial de una empresa y le encanta viajar y escribir. Aunque le gusta Barcelona, en Nueva York ha encontrado el modelo de ciudad ideal: se nota, porque parte de sus relatos se ambientan allí. Se confiesa amante de la lectura y perfeccionista, hecho que se aprecia en sus escritos.

Desde el año 2015 ha publicado los siguientes títulos: No entrabas en mis planes; Quédate conmigo; Hasta que te conocí; Esta es nuestra historia; Caminando descalzo sobre la hierba; Te quiero a tú; Está sonando nuestra canción; Segundas oportunidades.

Anna García  Una autora con las cosas claras

Anna García
Una autora con las cosas claras

Hoy es Anna García quien se sienta en nuestra chaise longue virtual. La hemos invitado porque, gracias a su perseverancia y talento, sus novelas autopublicadas han ocupado en distintas ocasiones puestos de venta destacados en Amazon.  Su éxito como autora de novela romántica ha despertado el interés de editoriales importantes que se han interesado en su trabajo. Anna es un claro ejemplo de lo que nosotros decimos siempre: si quieres, puedes.

Anna es trabajadora y paciente. Su talento literario y su esfuerzo la llevarán a conseguir lo que se proponga y, si ella nos lo permite, estaremos a su lado para explicároslo. Estas son algunas de las cosas que nos ha explicado…

¿Cuál de tus protagonistas femeninas te ha resultado más difícil de concebir? ¿Cómo fuiste construyendo su identidad?

Creo que fue Livy, mi primera chica… Creo que fue ella por varias razones: por ser la primera en “presentarse en sociedad”, por huir de un pasado complicado provocado por un marido que la maltrataba psíquicamente (y en una ocasión físicamente), por ser tan valiente para tomar la decisión de poner a salvo a sus hijos a pesar de que ellos no estuvieran de acuerdo, por abrir su corazón a otra persona…

Ella antepuso sus hijos a todo lo demás, y partiendo de esa base, fue tomando todas las decisiones que tomó a lo largo de la historia. Fue fácil ponerse en su piel porque, como madre, yo habría hecho lo mismo.

¿Tus personajes masculinos se basan en algún arquetipo o prototipo?

Físicamente, no responden a ningún prototipo, aunque creo que la mayoría tienen el pelo oscuro y los ojos claros.

Lo que sí tienen en común mis chicos es que son todos, en mayor o menor medida, unos desastres. Ya sea emocional o físicamente hablando. No concibo escribir un personaje perfecto, que lo tenga todo, que tenga la vida solucionada.

¿Las protagonistas femeninas de tus novelas comparten algún rasgo? ¿Tienen alguna característica común?

Como en el caso los chicos, cometen errores, tropiezan con la misma piedra dos, tres y hasta cuatro veces. Son humanas…

Escribo lo que me gusta leer, y estoy cansada de protagonistas blandas, sin carácter, totalmente a merced del “prota” de turno… Así que todas son muy valientes, independientes y con mucho carácter.

Cinco adjetivos que te definan. ¿Qué hay de ti en tus personajes femeninos? 

Siempre he dicho que me resulta más fácil describir a mis personajes que a mí misma… Diría que soy cabezota, exigente, algo neurótica, impaciente y, sobre todo, feliz. Llevo a rajatabla el “vive y deja vivir” y suelo tener la capacidad de intentar preocuparme solo por lo que es realmente grave…

Creo que mis chicas comparten conmigo el amor por sus hijos y su familia. Por lo demás, tengo la suerte de no haber pasado por muchas de las complicadas situaciones por las que ellas han pasado. Si algún día tuviera que pasar por alguno (cruzo los dedos para que no), espero parecerme yo a ellas…

Desde tu punto de vista, ¿qué ingredientes no deben faltar en una buena novela erótica?

Personalmente, me gusta mucho más “insinuar que mostrar”, así que creo que lo que no puede faltar es ese punto de misterio, de tira y afloja entre los protagonistas… Y también tiene que haber mucho amor… No me gustan las historias eróticas que no cuentan más allá de lo que sucede en una cama.

¿Crees que influyen los tabús en la escritura de relatos eróticos? ¿En algún momento has sentido vergüenza o apuro al describir la actividad sexual de forma más o menos explícita? ¿Permites que tus personajes se expresen con libertad o los censuras de vez en cuando?

Creo que, afortunadamente, estamos cada vez más acostumbrados a hablar de sexo y ya no hay tanto tabús como antes… Claro, también supongo que depende de muchas cosas. Creo que España es uno de los países más abiertos y tolerantes en este aspecto, y no es difícil contar este tipo de historias.

En cuanto a la vergüenza, supongo que al principio sí sentía algo de “apuro” al contar estas escenas. Pero poco a poco, vas encontrando tu estilo. Como te he dicho, prefiero insinuar, y me he acomodado en esa parcela en la que se intuye que mis protagonistas se acuestan, pero prefiero no contarlo todo y que el lector se imagine el resto.

Mis personajes hacen conmigo lo que quieren. Muchas veces, he tenido la sensación de que ellos solitos se han escrito los diálogos… Así que sí, se expresan con total libertad y pocas veces les censuro.

¿Cómo definirías el perfil de tu público objetivo? Sexo, edad, nivel cultural, nivel de estudios…

Pues mayoritariamente son mujeres. En cuanto a la edad nivel cultural o de estudios, no creo que haya un perfil específico. El género romántico/erótico no sabe de niveles culturales ni de estudios. Gusta a casi todas las mujeres, así que no es difícil llegar al público en general.

¿Por qué hay tantas mujeres adictas a la novela romántica? ¿Buscan, las mujeres, identificarse con los personajes femeninos y encontrar el prototipo masculino con el que sueñan? 

Porque somos unas románticas… Algunas lo leemos para soñar, otras para evadirse de la realidad, otras para ponerse en la piel de la mujer que les gustaría ser… No creo que exista una sola razón, y todas son lícitas. Leer nunca puede ser malo, así que sea lo que sea lo que te aporte, sigue con ello.

¿Cómo definirías tu aportación al género?

Aún no tengo claro que yo haya aportado nada al género… Solo escribo los libros que me gustaría leer… Así que espero que mis historias sean algo así como una montaña rusa de sentimientos, con sus subidas y bajadas, con sus “loopings”, pero siempre con un final feliz. Espero hacer soñar, reír, llorar, divertirse, cabrearse, amar e incluso odiar. Me encanta cuando alguna lectora me dice que les provoco “resaca literaria” porque yo la he vivido y es alucinante. Sentir ese vacío en el que piensas, “¿y ahora qué leo?”, quiere decir que la historia te ha calado hondo, y es todo un honor saber que mis libros lo consiguen…

No sé si he aportado algo, pero me quedo con las palabras de mis lectoras, a las que nunca seré capaz de agradecer tanto cariño.

¿Qué les dirías a aquellos que desprestigian la novela romántica como género literario en que no abunda la calidad?

Supongo que “pagan justos por pecadores”. He leído historias preciosas y muy bien escritas, pero también es cierto que he leído otras cuyas autoras piensan que, mientras hubiera sexo, da igual cumplir las normas de ortografía básicas, o que no haya nada más allá de una cama.

Yo siempre intento contar una historia (o varias) que nada tienen que ver con la relación de pareja, y soy bastante exigente conmigo misma.

Yo soy de las que no me cierro en banda a ningún género literario, pero porque he leído todo lo que caía en mis manos desde siempre… Quizá, si más gente fuera así, podrían darle una oportunidad.

¿Hay alguna escena, de tantas como habrás escrito, que consideres particularmente intensa, sensual, bien lograda? ¿Nos das tu permiso para reproducir algunos párrafos junto a esta entrevista?

Ufff… Son muchas ya… No te podría decir una sola…

En “Quédate conmigo”, por ejemplo, la historia de trasfondo de Nathan es tan dura, que su “primera vez” con Kate es muy intensa, pero no por la escena en sí, sino porque sabes lo que les ha costado llegar a ese punto.

En “Hasta que te conocí”, el tira y afloja de los protagonistas parece ser eterno, por eso, cuando llega el momento de la verdad, muchas lectoras me han comentado que incluso han aplaudido de emoción.

En “No entrabas en mis planes” no hay tal misterio. Los protagonistas se acuestan incluso antes de saber que tendrían una historia juntos, pero la escena es muy intensa.

Por supuesto que podéis poner el fragmento que queráis.

¿Tienes un proyecto en marcha? Háblanos de tu próximo libro.

Tengo varios proyectos en marcha.

El más inminente, el que espero que vea la luz en pocas semanas, es “Segundas oportunidades”. Es una historia que escribí hace mucho tiempo y que estaba colgada en mi web (www.creandohistorias.es) y que mucha gente me pidió que viera la luz. Lo hará, pero después de haber pasado por un intensivo “lavado de cara”. Las que ya lo han leído, verán escenas eliminadas y muchas otras nuevas.

Tengo otra historia a medio escribir. Mi historia interminable, una que llevo muchos meses con ella en la cabeza. La empecé a escribir incluso antes de “Hasta que te conocí”, pero había algo que no me acababa de convencer, y siempre la dejaba de lado. Hace unos días, por fin pude dar con ese “engranaje que chirriaba” y mis dedos vuelan ya sobre las teclas.

Además, tengo otras dos historias pendientes, historias que les debo a mis lectoras acerca de dos personajes secundarios muy queridos. Personajes que se hicieron querer y que merecen tener su propia historia. No prometo cuándo, pero Chris y Harry tendrán su libro.

Y puede que tenga alguna sorpresita más que desvelaré en su debido momento…

Vamos a realizar una reseña de una de tus novelas. ¿Te interesa que hablemos de alguna en particular?

Sería como si me dierais a escoger entre alguno de mis hijos y eso es imposible, así que lo dejo a vuestra elección.

Imagina que tienes un aspirante a novelista mirándote a los ojos. Quiere estar en tu lugar, quiere ver publicada su obra. ¿Qué le dirías? ¿Qué consejo le darías, teniendo en cuenta el panorama editorial actual?

Lo primero, es primordial escribir lo que uno quiere, no lo que los demás quieren que escribas. El primero que tiene que creerse la historia es el autor. Si no crees en ella, si no la amas, es difícil transmitir ese sentimiento tan necesario, y no se lo transmitirás al lector.

Y segundo, si tienes la suerte de que alguna editorial llama a tu puerta, no te ciegues. Valora tu calidad de vida por encima de todo. Valora si el producto que venderán es el tuyo o el que ellos quieren que sea. Que cuando estés frente al escaparate de la librería, te sientas parte de ese libro y puedas decir con orgullo: “eso lo he escrito yo”.

Hasta el momento, autopublico por decisión propia. Algunas editoriales llamaron a mi puerta, pero cometí la locura de decirles que no, ¿y sabéis qué? Soy feliz, porque decir que no a algunas grandes, me ha permitido ver las cosas con la suficiente perspectiva para darle el “sí quiero” a otra que se adapta a mis necesidades. Es un pequeño pasito adelante del que pronto espero dar noticias… Con esto quiero decir que hay que tener claras tus prioridades en la vida, y saber escoger lo que realmente te hará feliz… Así que creo que mi consejo sería básicamente ese: HAZ LO QUE TE AYUDE A SER FELIZ.

¡Muchísimas gracias por tu colaboración! Ha sido un placer contar contigo. Seguiremos tu evolución profesional.

Gabriella CampbellUn duendecillo que brilla en la red

Gabriella Campbell
Un duendecillo que brilla en la red

Quienes la seguimos, la conocemos como Gabriella Literaria. En su blog, uno de los más interesantes y completos que existen en Internet, rebosa información interesante.  Si no la conocéis, podéis aprovechar para hacerle una visita.

Con sentido del humor, fina ironía y grandes dosis de talento, Gabriella Cambell nos acerca al complejo mundo de la escritura creativa. Para conocerla un poco mejor, nos hemos acercado a su obra. Os presentamos la reseña que hemos realizado sobre su libro Lectores aéreos.

Os animamos a que lo  leáis. Nosotras, como no podría ser de otra manera, lo hemos comprado primero. A buen entendedor…

¡Un abrazo, Gabriella! Gracias por el tiempo que nos dedicas.

Luisa, Nuri y Yolanda

 

Información sobre la obra

 

Título: Lectores aéreos

Autor: Gabriella Campbell

Editorial: Libro digital publicado en Amazon. España, 2015

Páginas: 153 páginas

 

«Estos no son relatos para todo el mundo, lo admito.

No escribí estos relatos para todo el mundo.

Solo los escribí para ti»

Gabriella Campbell

 

 

Mantícoras moribundas, musas desafortunadas, realidades paralelas, casas que viven y sienten, herbívoros alienígenas, magos enamorados, jóvenes que engendran animales, corazones de cristal, reencarnaciones fatales… Lectores aéreos nos ofrece una colección de mundos que cabalgan entre lo insólito y lo surrealista. En esta novela, el universo de lo fantástico nos llega de la mano de una escritora que demuestra oficio y talento.

En los quince relatos que componen la obra, Gabriella nos presenta personajes y ambientes que conviven en un universo variopinto y peculiar. La personalidad de su estilo y su prosa rigurosa posibilitan que el lector se instale en una narración donde no hay lugar para el aburrimiento.  A través de sus relatos sorprendentes y dinámicos, esta autora hace creíble lo imposible.

 

Recomendación

Lectores aéreos te sorprenderá desde el inicio hasta el desenlace. El humor y la ironía latentes te arrancarán una sonrisa permanente. Durante la lectura, navegarás entre mundos extraordinarios y personajes mágicos. Lo harás como si llevaras la vida entera conviviendo con ellos. Si te gusta la literatura fantástica, el libro te encantará.

 

 La autora

Gabriella Campbell nació en Londres, pero siempre ha vivido en España. Lleva catorce años asesorando a escritores y compartiendo información desde su blog.

Se inició en el mundo de la edición cuando estudiaba Teoría de la Literatura; lo hizo seleccionando y editando textos para la web Atramentum. Posteriormente, fundó la editorial Parnaso. Hace siete años que escribe sobre escritura y edición.

Gabriella escribe desde que tiene uso de razón. Comenzó su andadura componiendo poesía (Happy Pills, El árbol del dolor) y algunos relatos breves. Posteriormente,  escribió El fin de los sueños junto con José Antonio Cotrina y  El día del dragón. Además de sus obras de ficción, ha creado recursos didácticos para escritores. Se trata de obras que descubriréis en su página web. Sus Crónicas del fin pronto verán la luz.

Podéis seguir a Gabriella en Twitter, como @proyectopoema, a través de su página de Facebook o de su blog: Gabriellaliteraria.com.

Lo siento, pero no me aclaro… El uso de la coma en las construcciones temporales

Lo siento, pero no me aclaro…
El uso de la coma en las construcciones temporales

Lo confieso. En mis tiempos de estudiante, el uso de la coma me producía pesadillas. Las normas eran (y son) en general tan difusas… En mis textos sobraban comas. Hubo una temporada que, en un intento de controlar mis excesos, brillaban por su ausencia en mis relatos. Me costó tiempo utilizarla como es debido…

 

Si eres de los que se atragantan con el uso de la coma, no te preocupes, intentaré ayudarte para que el aprendizaje te resulte menos confuso.  Hoy vamos a analizar un caso relativamente sencillo. Vamos a ver cómo y cuándo escribir coma en las construcciones temporales.

 

Concretamente, estudiaremos el uso de la coma en las oraciones introducidas por el adverbio cuando y la conjunción mientras. Observa que las oraciones introducidas por locuciones conjuntivas como  siempre que o por adverbios seguidos de complementos oracionales como antes de que y después de que siguen las mismas normas de puntuación.

 

¡Ánimo! Que, como diría mi amiga Concha, ¡son pocos y cobardes!

 

Sobre las construcciones temporales…

 

En las construcciones temporales, la oración subordinada proporciona información temporal respecto a la acción que se produce en la oración principal.

 

Cierra la puerta cuando salgas.

                        Me vestiré mientras te tomas el café.

                        Estaré a tu lado siempre que me necesites.

                        Terminaremos los deberes antes de que te marches.

 

Aclarado este punto, vamos a ver cuándo escribimos coma:

 

            Cuando la oración subordinada aparece colocada después de la principal

 

Fíjate bien en los ejemplos anteriores. En todos ellos, la oración subordinada aparece colocada después de la principal, en el que sería su lugar natural. En estos casos, decimos que la oración subordinada va pospuesta a la principal.

 

Cuando esto ocurre, no escribimos coma antes de cuando, mientras, siempre que, antes de que o después de que.

 

Cuando la oración subordinada aparece antepuesta a la principal

 

Cuando la oración subordinada aparece colocada en posición inicial, es decir, antepuesta a la principal, ambas oraciones se separan con una coma:

 

Cuando salgas, cierra la puerta.

Mientras te tomas el café, me vestiré.

            Siempre que me necesites, estaré a tu lado.

            Antes de que te marches, terminaremos los deberes.

 

¡A que no es tan difícil! Veamos algunos ejemplos más para que no te quede ninguna duda:

 

Oración subordinada pospuesta a la principal: no escribimos coma…

 

Iremos a la playa cuando mejore el tiempo.

 

Ahora, anteponemos la oración subordinada a la principal: separamos con coma…

 

Cuando mejore el tiempo, iremos a la playa.

 

Veamos un nuevo ejemplo:

 

Oración subordinada antepuesta a la principal: escribimos coma para separarlas…

 

Mientras te escribo, pienso en lo bien que lo pasamos juntos.

 

Oración subordinada pospuesta a la principal: sin coma…

 

Pienso en lo bien que lo pasamos juntos mientras te escribo.

 

            A tener en cuenta…

 

Aunque se trate de oraciones largas y te de la impresión de que te ahogas al pronunciarlas, no escribas coma en los casos indicados.

 

Más ejemplos…

 

Regresarás a palacio antes de que den las doce.

Antes de que den las doce, regresarás a palacio.

 

Felicítale de mi parte cuando lo veas.

Cuando lo veas, felicítale de mi parte.

 

Riega las rosas mientras me arreglo, por favor.

Mientras me arreglo, riega las rosas, por favor.

Por favor, riega las rosas mientras me arreglo.

 

Déjame explicarte lo que ocurrió antes de que te enfades.

Antes de que te enfades, déjame explicarte lo que ocurrió.

 

Por hoy lo dejamos aquí. Si tienes alguna duda, no te cortes, envía un comentario. Nos encantará ayudarte. No era tan difícil, ¿verdad? O sí…

Luisa, Nuri y Yolanda