Anna García  Una autora con las cosas claras

Anna García
Una autora con las cosas claras

Hoy es Anna García quien se sienta en nuestra chaise longue virtual. La hemos invitado porque, gracias a su perseverancia y talento, sus novelas autopublicadas han ocupado en distintas ocasiones puestos de venta destacados en Amazon.  Su éxito como autora de novela romántica ha despertado el interés de editoriales importantes que se han interesado en su trabajo. Anna es un claro ejemplo de lo que nosotros decimos siempre: si quieres, puedes.

Anna es trabajadora y paciente. Su talento literario y su esfuerzo la llevarán a conseguir lo que se proponga y, si ella nos lo permite, estaremos a su lado para explicároslo. Estas son algunas de las cosas que nos ha explicado…

¿Cuál de tus protagonistas femeninas te ha resultado más difícil de concebir? ¿Cómo fuiste construyendo su identidad?

Creo que fue Livy, mi primera chica… Creo que fue ella por varias razones: por ser la primera en “presentarse en sociedad”, por huir de un pasado complicado provocado por un marido que la maltrataba psíquicamente (y en una ocasión físicamente), por ser tan valiente para tomar la decisión de poner a salvo a sus hijos a pesar de que ellos no estuvieran de acuerdo, por abrir su corazón a otra persona…

Ella antepuso sus hijos a todo lo demás, y partiendo de esa base, fue tomando todas las decisiones que tomó a lo largo de la historia. Fue fácil ponerse en su piel porque, como madre, yo habría hecho lo mismo.

¿Tus personajes masculinos se basan en algún arquetipo o prototipo?

Físicamente, no responden a ningún prototipo, aunque creo que la mayoría tienen el pelo oscuro y los ojos claros.

Lo que sí tienen en común mis chicos es que son todos, en mayor o menor medida, unos desastres. Ya sea emocional o físicamente hablando. No concibo escribir un personaje perfecto, que lo tenga todo, que tenga la vida solucionada.

¿Las protagonistas femeninas de tus novelas comparten algún rasgo? ¿Tienen alguna característica común?

Como en el caso los chicos, cometen errores, tropiezan con la misma piedra dos, tres y hasta cuatro veces. Son humanas…

Escribo lo que me gusta leer, y estoy cansada de protagonistas blandas, sin carácter, totalmente a merced del “prota” de turno… Así que todas son muy valientes, independientes y con mucho carácter.

Cinco adjetivos que te definan. ¿Qué hay de ti en tus personajes femeninos? 

Siempre he dicho que me resulta más fácil describir a mis personajes que a mí misma… Diría que soy cabezota, exigente, algo neurótica, impaciente y, sobre todo, feliz. Llevo a rajatabla el “vive y deja vivir” y suelo tener la capacidad de intentar preocuparme solo por lo que es realmente grave…

Creo que mis chicas comparten conmigo el amor por sus hijos y su familia. Por lo demás, tengo la suerte de no haber pasado por muchas de las complicadas situaciones por las que ellas han pasado. Si algún día tuviera que pasar por alguno (cruzo los dedos para que no), espero parecerme yo a ellas…

Desde tu punto de vista, ¿qué ingredientes no deben faltar en una buena novela erótica?

Personalmente, me gusta mucho más “insinuar que mostrar”, así que creo que lo que no puede faltar es ese punto de misterio, de tira y afloja entre los protagonistas… Y también tiene que haber mucho amor… No me gustan las historias eróticas que no cuentan más allá de lo que sucede en una cama.

¿Crees que influyen los tabús en la escritura de relatos eróticos? ¿En algún momento has sentido vergüenza o apuro al describir la actividad sexual de forma más o menos explícita? ¿Permites que tus personajes se expresen con libertad o los censuras de vez en cuando?

Creo que, afortunadamente, estamos cada vez más acostumbrados a hablar de sexo y ya no hay tanto tabús como antes… Claro, también supongo que depende de muchas cosas. Creo que España es uno de los países más abiertos y tolerantes en este aspecto, y no es difícil contar este tipo de historias.

En cuanto a la vergüenza, supongo que al principio sí sentía algo de “apuro” al contar estas escenas. Pero poco a poco, vas encontrando tu estilo. Como te he dicho, prefiero insinuar, y me he acomodado en esa parcela en la que se intuye que mis protagonistas se acuestan, pero prefiero no contarlo todo y que el lector se imagine el resto.

Mis personajes hacen conmigo lo que quieren. Muchas veces, he tenido la sensación de que ellos solitos se han escrito los diálogos… Así que sí, se expresan con total libertad y pocas veces les censuro.

¿Cómo definirías el perfil de tu público objetivo? Sexo, edad, nivel cultural, nivel de estudios…

Pues mayoritariamente son mujeres. En cuanto a la edad nivel cultural o de estudios, no creo que haya un perfil específico. El género romántico/erótico no sabe de niveles culturales ni de estudios. Gusta a casi todas las mujeres, así que no es difícil llegar al público en general.

¿Por qué hay tantas mujeres adictas a la novela romántica? ¿Buscan, las mujeres, identificarse con los personajes femeninos y encontrar el prototipo masculino con el que sueñan? 

Porque somos unas románticas… Algunas lo leemos para soñar, otras para evadirse de la realidad, otras para ponerse en la piel de la mujer que les gustaría ser… No creo que exista una sola razón, y todas son lícitas. Leer nunca puede ser malo, así que sea lo que sea lo que te aporte, sigue con ello.

¿Cómo definirías tu aportación al género?

Aún no tengo claro que yo haya aportado nada al género… Solo escribo los libros que me gustaría leer… Así que espero que mis historias sean algo así como una montaña rusa de sentimientos, con sus subidas y bajadas, con sus “loopings”, pero siempre con un final feliz. Espero hacer soñar, reír, llorar, divertirse, cabrearse, amar e incluso odiar. Me encanta cuando alguna lectora me dice que les provoco “resaca literaria” porque yo la he vivido y es alucinante. Sentir ese vacío en el que piensas, “¿y ahora qué leo?”, quiere decir que la historia te ha calado hondo, y es todo un honor saber que mis libros lo consiguen…

No sé si he aportado algo, pero me quedo con las palabras de mis lectoras, a las que nunca seré capaz de agradecer tanto cariño.

¿Qué les dirías a aquellos que desprestigian la novela romántica como género literario en que no abunda la calidad?

Supongo que “pagan justos por pecadores”. He leído historias preciosas y muy bien escritas, pero también es cierto que he leído otras cuyas autoras piensan que, mientras hubiera sexo, da igual cumplir las normas de ortografía básicas, o que no haya nada más allá de una cama.

Yo siempre intento contar una historia (o varias) que nada tienen que ver con la relación de pareja, y soy bastante exigente conmigo misma.

Yo soy de las que no me cierro en banda a ningún género literario, pero porque he leído todo lo que caía en mis manos desde siempre… Quizá, si más gente fuera así, podrían darle una oportunidad.

¿Hay alguna escena, de tantas como habrás escrito, que consideres particularmente intensa, sensual, bien lograda? ¿Nos das tu permiso para reproducir algunos párrafos junto a esta entrevista?

Ufff… Son muchas ya… No te podría decir una sola…

En “Quédate conmigo”, por ejemplo, la historia de trasfondo de Nathan es tan dura, que su “primera vez” con Kate es muy intensa, pero no por la escena en sí, sino porque sabes lo que les ha costado llegar a ese punto.

En “Hasta que te conocí”, el tira y afloja de los protagonistas parece ser eterno, por eso, cuando llega el momento de la verdad, muchas lectoras me han comentado que incluso han aplaudido de emoción.

En “No entrabas en mis planes” no hay tal misterio. Los protagonistas se acuestan incluso antes de saber que tendrían una historia juntos, pero la escena es muy intensa.

Por supuesto que podéis poner el fragmento que queráis.

¿Tienes un proyecto en marcha? Háblanos de tu próximo libro.

Tengo varios proyectos en marcha.

El más inminente, el que espero que vea la luz en pocas semanas, es “Segundas oportunidades”. Es una historia que escribí hace mucho tiempo y que estaba colgada en mi web (www.creandohistorias.es) y que mucha gente me pidió que viera la luz. Lo hará, pero después de haber pasado por un intensivo “lavado de cara”. Las que ya lo han leído, verán escenas eliminadas y muchas otras nuevas.

Tengo otra historia a medio escribir. Mi historia interminable, una que llevo muchos meses con ella en la cabeza. La empecé a escribir incluso antes de “Hasta que te conocí”, pero había algo que no me acababa de convencer, y siempre la dejaba de lado. Hace unos días, por fin pude dar con ese “engranaje que chirriaba” y mis dedos vuelan ya sobre las teclas.

Además, tengo otras dos historias pendientes, historias que les debo a mis lectoras acerca de dos personajes secundarios muy queridos. Personajes que se hicieron querer y que merecen tener su propia historia. No prometo cuándo, pero Chris y Harry tendrán su libro.

Y puede que tenga alguna sorpresita más que desvelaré en su debido momento…

Vamos a realizar una reseña de una de tus novelas. ¿Te interesa que hablemos de alguna en particular?

Sería como si me dierais a escoger entre alguno de mis hijos y eso es imposible, así que lo dejo a vuestra elección.

Imagina que tienes un aspirante a novelista mirándote a los ojos. Quiere estar en tu lugar, quiere ver publicada su obra. ¿Qué le dirías? ¿Qué consejo le darías, teniendo en cuenta el panorama editorial actual?

Lo primero, es primordial escribir lo que uno quiere, no lo que los demás quieren que escribas. El primero que tiene que creerse la historia es el autor. Si no crees en ella, si no la amas, es difícil transmitir ese sentimiento tan necesario, y no se lo transmitirás al lector.

Y segundo, si tienes la suerte de que alguna editorial llama a tu puerta, no te ciegues. Valora tu calidad de vida por encima de todo. Valora si el producto que venderán es el tuyo o el que ellos quieren que sea. Que cuando estés frente al escaparate de la librería, te sientas parte de ese libro y puedas decir con orgullo: “eso lo he escrito yo”.

Hasta el momento, autopublico por decisión propia. Algunas editoriales llamaron a mi puerta, pero cometí la locura de decirles que no, ¿y sabéis qué? Soy feliz, porque decir que no a algunas grandes, me ha permitido ver las cosas con la suficiente perspectiva para darle el “sí quiero” a otra que se adapta a mis necesidades. Es un pequeño pasito adelante del que pronto espero dar noticias… Con esto quiero decir que hay que tener claras tus prioridades en la vida, y saber escoger lo que realmente te hará feliz… Así que creo que mi consejo sería básicamente ese: HAZ LO QUE TE AYUDE A SER FELIZ.

¡Muchísimas gracias por tu colaboración! Ha sido un placer contar contigo. Seguiremos tu evolución profesional.

Literautas Un clásico en nuestra casa

Literautas
Un clásico en nuestra casa

En este mar de información que constituye Internet, muchos veleros navegan a la deriva, pero existe un navío que no pierde el norte. Al timón, encontramos a Iria, una mujer apasionada de las letras y, además, encantadora. A la que te descuidas, llega  y te monta una escena.

 

Nosotros hace tiempo que la seguimos. Consideramos que su blog constituye una página de referencia, una parada obligada para los amantes de la creación literaria. Hemos conversado con Iria sobre cuestiones que atañen a los escritores que desean aprender a serlo.

 

Iria, muchas gracias por compartir tu tiempo y tus conocimientos con nosotros.

 

Gracias a vosotras por contactarme. Es un placer visitar vuestro blog.

 

Cuando creaste el blog, ¿lo hiciste con algún objetivo en mente? ¿Cómo ha evolucionado Literautas con el paso del tiempo?

 

El objetivo de Literautas siempre fue el mismo: acercar la escritura a todo aquel que quisiera practicarla y demostrar que escribir puede ser una actividad divertida y emocionante. Queremos quitarle hierro, sacarle esa capa de misticismo que a veces la rodea. No decimos que escribir sea fácil —a veces puede ser muy duro—, pero no es más difícil que aprender a tocar un instrumento o pintar al óleo. Más que talento, lo que hacen falta son ganas y práctica. Este objetivo sigue presente en cada cosa que hacemos y creo que hemos sabido comunicarlo.

 

Aún así, Literautas ha evolucionado mucho en estos cinco años, por supuesto. Sobre todo porque empezamos como un simple blog con consejos para escritores y no sabíamos si nos leería alguien. Hoy tenemos ya varios libros de escritura, aplicaciones, tutoriales… y, lo mejor de todo, una gran comunidad de participantes en el blog —nuestros queridos literautas— que nos acompañan mes a mes en los talleres, así como en todo lo que emprendemos. Ellos son el alma del proyecto y quienes lo hacen crecer.

 

Muchas personas envían textos a uno de tus talleres que se ha convertido en un clásico: Móntame una escena. Es posible que, durante tanto tiempo, los participantes hayan compartido sus dudas e inquietudes contigo. Qué aspectos les preocupan en mayor medida cuando afrontan la escritura de un relato?

 

Cada escritor es un mundo, así que me llegan todo tipo de dudas: manejo de diálogos, de tramas, de personajes, de narradores… ¡La lista es enorme! Pero centrándonos en  “Móntame una escena”, creo que uno de los principales desafíos es conseguir sintetizar un relato en tan solo setecientas cincuenta palabras. Los más veteranos del taller ya lo tienen dominado, pero los que comienzan suelen encontrarlo difícil. Lo bueno es que con un poquito de trabajo, se consigue y sin duda es un ejercicio buenísimo para practicar la escritura.

 

Según tu opinión, ¿qué aporta Literautas a los aficionados a la escritura creativa? ¿El contacto con tus seguidores ha modificado de algún modo tus ideas sobre el proceso de escritura?

 

Esto es lo mejor de todo, porque cuando publicamos nuestros posts o creamos algún tutorial, lo hacemos siempre con la mejor de las intenciones, pero desde un punto de vista personal, sobre todo en lo que a creatividad se refiere. Es decir, intento aportar aquello que yo he aprendido y que me ha ayudado en mi escritura, pero nunca sabes si puede ayudar a otros. Como comentaba antes, cada escritor es un mundo. Por eso nunca dejan de sorprenderme los mensajes que nos llegan de lectores que nos agradecen el trabajo, contándonos que gracias a nuestros consejos se han atrevido a aventurarse en la escritura o incluso que han conseguido terminar una novela —¡algunos incluso la han publicado!—. Es entonces cuando sentimos que todo lo que hacemos desde el blog merece la pena.

 

Los escritores que envían sus textos a Móntame una escena, ¿escriben por intuición o con intención? De los dos aspectos, ¿cuál dirías que predomina?

 

Yo creo que cuanto más tiempo llevan escribiendo, más hay de ambas cosas. Siempre hablando en general, claro, pero al principio, los escritores más noveles, tienden a lanzarse a escribir sin planificar previamente, lo cual puede funcionar para textos cortos, pero no tanto para trabajos largos. Con el tiempo, se convierten en planificadores. Trabajan más la idea antes de lanzarse a por el borrador y el dominio de la técnica mejora. Esto, curiosamente, provoca que cada vez escriban mejor por intuición. Conocer  el oficio hace que nuestro cerebro, intuitivamente, sepa qué es mejor para cada historia, sin tener que “pensarlo” tanto.

 

 

Escribir para publicar. ¿Cómo ves el panorama editorial español?

 

Depende de los objetivos. Si lo que se busca es solo publicar, hoy en día es más fácil que nunca. Hay muchas opciones —desde la publicación tradicional hasta las distintas formas de autoedición— y se publican muchísimo, demasiado dicen algunos. Ahora bien, si lo que se buscan son lectores y, sobre todo, vivir de la literatura, la cosa se complica. Pero no nos engañemos, siempre ha sido difícil. Desde los tiempos de Cervantes. Lo importante, o al menos lo que nosotros predicamos, es que no hay que rendirse: sigue escribiendo, sigue intentándolo y, sobre todo, sigue disfrutando de escribir.

 

¿Qué opinas de los autores que deciden autopublicarse? ¿Qué consejos les proporcionarías?

 

Opino que tampoco lo tienen tan fácil como a veces nos hacen creer. No basta con convertir un manuscrito en un libro físico o digital. También hay que mover el libro para conseguir llegar a cuantos más lectores mejor, y esto, sobre todo en un momento en el que hay tantísimos libros publicados, es lo más difícil. Con una editorial detrás puede resultar más sencillo —a veces, depende de cuánto apueste la editorial por la promoción de ese libro—, pero con la autopublicación estamos solos ante el peligro. Mi consejo para aquellos que se lanzan a esta aventura es que se informen bien antes. Hay muchos libros y webs específicos de marketing para escritores —mi favorito es el podcast Triunfa con tu libro—. Conviene saber donde nos estamos metiendo, porque es un camino apasionante, pero también difícil.

 

Para convertirse en escritor, ¿recomiendas formación dirigida o autodidacta? ¿Se puede llegar a dominar el oficio sin acudir a las escuelas de escritura?

 

A escribir se aprende leyendo y escribiendo. Es lo que suele decirse, ¿no? Yo creo que no hay un único camino para aprender el oficio. Una escuela de escritura puede proporcionarnos herramientas que, de otra forma, tendríamos que buscar por nosotros mismos, además de la opinión de un profesional que nos señala qué puntos mejorar en cada texto. Pero tiene que ser una buena escuela.

 

En mi caso, siempre me ha gustado más el modo autodidacta. Me gusta descubrir libros de escritura que me aportan cosas nuevas cada vez, a medida que lo necesito, y así construyo mi propio sistema.

 

Si uno de tus seguidores te dijera: «Quiero convertirme en escritor y desarrollar una carrera literaria, pero no sé qué pasos debo seguir…». ¿Qué le responderías?

 

Es una pregunta que me han hecho muchas veces, y siempre contesto lo mismo: paciencia y tesón. La escritura es una carrera de largo recorrido, no se consigue en dos días. Hasta los más grandes sufrieron numerosos rechazos en sus inicios. Si uno realmente tiene claro que quiere dedicarse a esto, ha de encontrar su propio camino —no hay uno solo—, pero todos pasan por lo mismo: leer mucho y escribir mucho. Hoy en día, además, es importante estar informado sobre cómo funciona el mundo editorial, los agentes literarios, la autopublicación, la publicación tradicional, los concursos literarios… A bote pronto puede parecer un trabajo arduo, pero no lo es. Hay muchísimas webs y libros que hablan de estos temas y, poco a poco, sin querer abarcarlo todo de golpe, cualquiera puede llegar a conocerlo.

 

¿Iria tiene tiempo para escribir? ¿Tienes algún proyecto literario en mente?

 

Por suerte ahora mismo sí, aunque no ha sido fácil. Los últimos cinco años, desde que comencé esta aventura de “emprender”, casi no he tenido tiempo para nada, mucho menos para escribir mis propias historias. A finales del año pasado decidí hacer un cambio en mi vida y dedicar más tiempo a proyectos propios y a mi escritura. Ahora mismo estoy en fase de desarrollo de una nueva novela y tengo varias ideas en el tintero. Después de tanto tiempo sin poder escribir en condiciones, ¡estoy disfrutando como nunca!

 

¿Hacia dónde camina Literautas? ¿Te ha resultado útil para impulsar tu carrera profesional?

 

Literautas ha sido de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Me ha ayudado a crear una carrera profesional paralela a la escritura de ficción, pero sobre todo me ha ayudado a crecer como escritora. He aprendido muchísimo, y sigo aprendiendo con cada entrada que publico, con cada duda que recibo en el correo electrónico y que me obliga a investigar un tema o a plantearme las cosas desde una perspectiva nueva… Es casi como un desafío que me ayuda a darlo todo. De momento es por aquí por donde quiero que siga Literautas. ¿Proyectos para el futuro? No lo sé. Ahora mismo estoy centrada en  mi propia escritura y en el desarrollo de una de nuestras aplicaciones, Story Planner, en una versión para ordenador. Lo que venga después tendrá que llegar de forma orgánica, según nos lo pida el proyecto.

 

No nos olvidamos de que hay alguien contigo que permanece en la sombra. Nos gustaría conocerle un poco mejor. Nos encantaría que se presentara y que nos explicara cosas sobre el trabajo que realiza.

 

Supongo que hablas de Tomeu y me alegra que lo menciones porque siempre soy yo la que da la cara y él es una parte importantísima del proyecto. El cincuenta por ciento, de hecho. Sin Tomeu no habría taller, ni aplicaciones, ni blog, ni nada. Lo que pasa es que no le gusta figurar. Él dice que no se le dan bien las palabras, aunque curiosamente es uno de los mejores lectores beta que he tenido el gusto de conocer. Es capaz de encontrar los fallos en cualquier historia o en cualquier artículo y ayudarte a mejorarlos. Eso es parte de lo que hace en Literautas, lo revisa todo y me da su opinión. Cualquier cosa que leáis en Literautas habrá pasado antes por su filtro y os aseguro que habrá mejorado desde la primera versión gracias a él. También gestiona la parte técnica del blog y de los talleres, desarrolla y mantiene las aplicaciones de escritura, se encarga de dar forma a los libros digitales… Vamos, lo que te decía al comienzo. Es el cincuenta por ciento del proyecto.

 

 

A un autor que comienza y que piensa en autopublicarse, ¿le recomendarías publicación con opción de impresión a demanda y presencia en librerías on-line o el método tradicional con presencia en librerías físicas?

 

Bufff… No me atrevo a hacer una recomendación concreta, ya que depende mucho de la obra y de los medios de cada autor, tanto económicos como de promoción. Mi consejo es que se informe de todas las vías posibles y escoja aquella que mejor se adapte a sus necesidades y/o capacidades.

 

Iria, nos encantaría que rescataras un momento especial en todos estos años capitaneando Literautas y que nos regalaras una escena. Solo unas líneas, a modo de microrrelato… ¿Te animas?

 

Uy, esto que me pedís es todavía más difícil, porque cuando estoy enfrascada en un proyecto me cuesta horrores escribir cualquier otra historia. Pero tengo una idea. ¿Qué os parece si os muestro un pequeño fragmento de la novela en la que estoy trabajando? Está en modo borrador todavía, pero creo que muestra el estilo y la ambientación que intento darle a la obra. Espero que os guste:

 

«Miro a través de las cortinas sin saber qué espero encontrar al otro lado. Una sombra quizás. Una silueta que dé forma a los miedos que comienzan a cernirse sobre mí. Pero en la calle no hay nadie. A las siete de la tarde de un frío día de enero el pueblo suele estar desierto. Casi lo había olvidado, igual que había conseguido borrar de mi memoria la niebla de este lugar. Densa, viscosa, húmeda, penetrante. Surgiendo de las profundidades del río, lenta e imparable, para luego trepar por la ladera y apoderarse de nuestros corazones. Esta niebla es un fantasma. El recuerdo del pueblo antiguo y sus antepasados, de los viejos sueños que quedaron sumergidos bajo las aguas del embalse y que ya nunca nos permitirán descansar en paz».

 

         Y hasta aquí puedo leer. 😉

 

 

¿Hay algún pensamiento, alguna reflexión sobre el oficio de escribir que te apetezca compartir con nosotros?

 

Creo que ya lo he dicho en algún momento durante la entrevista, pero volveré a insistir sobre ello: si te gusta escribir, hazlo. Hazlo e intenta disfrutarlo a tope. El resto es solo cuestión de tiempo y trabajo.

 

Muchas gracias por tu tiempo y por tu dedicación. Apenas te conocemos, pero tus palabras te delatan: es fácil imaginarte cálida, sonriente, generosa y eternamente amable.

 

Te enviamos un fuerte y cálido abrazo!

 

Muchas gracias. ¡Vais a conseguir que me sonroje! El placer ha sido mío. Mucha suerte con este proyecto tan bonito que estáis empezando. ¡Nos leemos!

 

  1. Luisa, Nuri y Yolanda

Historias donde vivo

Cristina Prada

Cristina Prada

Querida Cristina:

 

Como editora en Historias donde Vivo, quiero agradecerte de antemano el tiempo que vas a dedicar a contestar a las preguntas que te formulamos. La mayor parte del público que visita nuestra página web y nuestro blog son personas interesadas en la escritura creativa, así que agradecerán cualquier comentario, sugerencia o consejo que les puedas proporcionar. Si lo deseas, puedes incluir en la entrevista cualquier otra información que consideres interesante para ellos.

¿Cuál de tus protagonistas femeninas te ha resultado más difícil de concebir? ¿Cómo fuiste construyendo su identidad?

A la hora de crear un personaje, creo que hay dos cosas fundamentales a las que enfrentarse. Por un lado, cómo es ese personaje, qué hace, qué le gusta, definir su personalidad. En ese sentido la más difícil fue Lara, de Manhattan Exciting Love, porque tenía la sensación de que estaba quedando desdibujada. Con ella fue con quien me di cuenta de la importancia de hablar de los gustos y aficiones de un personaje para hacerlo conectar con los lectores.

Por otro lado, tenemos el como se enfrenta ese personaje a lo que le sucede a lo largo del libro y, respecto a eso, la más difícil ha sido Lillie, la protagonista de una nueva novela que verá la luz en mayo de este año, porque las cosas que le suceden chocan de frente con su personalidad y había que tener mucho cuidado para que todo casase y sus reacciones fueran justas y comprensibles. Fue como transformarse en equilibrista e ir caminando sobre un alambre.

¿Tus personajes masculinos se basan en algún arquetipo o prototipo?

Siempre digo que escribo lo que me gustaría leer, esa es mi máxima, y creo que donde más se refleja ese principio es en mis protagonistas masculinos. Soy una firme defensora de que en la novela romántica los verdaderos protagonistas son los personajes masculinos mientras que los personajes femeninos son el instrumento, los ojos a través del cuales el lector ve la historia, la vive y la entiende. Esto no desvirtúa en absoluto a los personajes femeninos ni los minimiza, más bien todo lo contrario porque al definir a las chicas es como si estuviesen definiendo una extensión del corazón del lector.

Como Beatrice Pinto, una de las lectoras más sabias que conozco, me dijo una vez, los protagonistas masculinos tienen que tener mucha fuerza porque son ellos los que van a mover a los demás, al menos al principio, los que van a marcar el detonante. No habría Cincuenta Sombras de Grey si Christian Grey no tuviera ese halo de fuerza, atractivo y hechizo que hace que Anastasia desoiga su sentido común y decida dar el paso con él y sólo con él.

Los protagonistas tienen que ser hombres únicos, con una gran dosis de arrogancia y mucho atractivo, inteligentes, protectores y, sobre todo, plenamente conscientes de como son, de como consiguen todo lo que quieren. No hay nada más atrayente para una mujer en un hombre que la seguridad, por lo menos para mí jajaja. Es mi prototipo de base. Después añades otras características y le sumas la motivación, que los hacer ser así, y puedes obtener una infinidad de personajes diferentes.

Este prototipo es tan antiguo como la propia literatura y creo que por ese motivo siempre va a funcionar. Es el príncipe de cuento con un lado oscuro y plenamente consciente de lo que quiere y que lo quiere ya.

Las protagonistas femeninas de tus novelas comparten algún rasgo? ¿Tienen alguna característica común?

Creo que todas son inteligentes, dulces y, aunque apuesto a que hay muchas personas que dirían lo contrario, valientes. Siempre he pensado que no solo se es valiente por no dar nunca tu brazo a torcer o llevar todo el día un cuchillo entre los dientes. También se es valiente cuando, pase lo que pase, decides enfrentarte a todo y a todos por el amor de tu vida, a pesar de lo complicado que las circunstancias o el mismo te lo estén poniendo. Sería más fácil rendirse y olvidarse de ese chico, pero ellas siguen luchando.

¿Cinco adjetivos que te definan. ¿Qué hay de ti en tus personajes femeninos?

¿Cinco? Qué difícil, jajaja. Diría tímida, positiva, con un sentido del humor peculiar, tolerante y con muy buen gusto para los guapos de las pelis y la tele jajaja.

Supongo que en lo que más me parezco a mis protagonistas es el punto patoso. No lo puedo evitar.

Desde tu punto de vista, qué ingredientes no deben faltar en una buena novela erótica?

El primero, sin lugar a dudas, el amor. Una historia de esas que te impida despegar la mirada de las páginas. También tiene que haber muchísima química entre los personajes. Sea cual sea el estado por el que estén atravesando en es momento del libro, conociéndose, odiándose, queriéndose, tienen que saltar chispas. Y, por último, pero no menos importante, un gran protagonista. Tiene que hacerte suspirar a cada página y soñar despierta con él mientras estás trabajando viendo la tele o fregando los platos jajaja.

¿Crees que influyen los tabús en la escritura de relatos eróticos? En algún momento has sentido vergüenza o apuro al describir la actividad sexual de forma más o menos explícita? ¿Permites que tus personajes se expresen con libertad o los censuras de vez en cuando?

Creo que los tabús es algo debemos dejar atrás. Nunca he sentido vergüenza. Pienso que el sexo es algo liberador ya sea escrito, leído, comentado o practicado, y no es algo a lo que deberíamos estar dispuestos renunciar solo porque otras personas lo vean censurable. Si el sexo es consensuado, legal y no hace daño a nadie siempre puede disfrutarse y eso es aplicable tanto a la vida real como a los libros.

No creo que censurar a los personajes sea una buena idea. E.L. James dijo que, cuando no sabía como seguir una historia, dejaba hablar a los personajes y yo es algo que siempre procuro hacer. Creas un personaje, le das unas características y, en función de ellas, actuará de una manera u otra, así que escucharlo nunca va a ser un error.

¿Cómo definirías el perfil de tu público objetivo? Sexo, edad, nivel cultural, nivel de estudios…

Pues diría que fundamentalmente mujeres, aunque en eventos y redes sociales he tenido oportunidad de conocer a lectores y fans de la novela romántica del género masculino. Y respecto a los demás creo que no hay unas características especiales. Una lectora de romántico erótica puede tener desde 18 años a 102, 103, 104, no hay una edad a partir de la cual abandone los libros si es lo que le gusta. Puede ser ama de casa, ejecutiva, farmacéutica, desempleada u oficinista y con un nivel cultural o de estudios bajo, medio o alto.

La literatura romántica, sobre todo la romántica erótica, tiene que aguantar muchos estigmas como que es porno para amas de casas. Desde mi opinión, creo que son comentarios que sean como sean, a pesar de lo que parezca, nos hacen ganar. Si somos porno para amas de casa, ¿cuál es el problema? Se divierten, enriquecen sus vidas y disfrutan gracias a los libros, olé por ellas, y para los que somos más que eso, aún mejor. Los libros te hacen viajar y crecer como persona y lo mejor que tienen, es que da igual la persona que seas, ese emocionante viaje siempre va a estar esperándote.

¿Por qué hay tantas mujeres adictas a la novela romántica? ¿Buscan, las mujeres, identificarse con los personajes femeninos y encontrar el prototipo masculino con el que sueñan?

Te contesto como lectora empedernida: me gusta la novela romántica porque disfruto con ella. Me gusta meterme entre sus páginas y encontrar una historia que me mueva el corazoncito. En cuanto a identificarse con los personajes femeninos y soñar con los masculinos, hay un poco de sí y un poco no. Claro que te identificas con ellas y suspiras por ellos, ¿si no qué gracia tendría? Jajaja Pero no creo que lo hagamos solo buscando ese efecto. Todo es más sencillo. Se trata simplemente de leer y disfrutar.

¿Cómo definirías tu aportación al género?

No creo que todavía haya aportado nada al género. Solo soy alguien que trabaja en lo que le gusta e intenta hacerlo con el máximo cariño, respecto e ilusión posibles.

¿Qué les dirías a aquellos que desprestigian la novela romántica  como género literario en que no abunda la calidad?

Diría que no creo que hayan leído nunca nada de este género. Son comentaros que se dejan llevar por otros comentarios que a menudo se dan porque consideran que, al hablar de amor o sexo, automáticamente deben bajarnos de la categoría de novela digna. Esto está relacionado con lo que hablábamos antes. Hay personas que consideran la novela romántico erótica porque para ellos el sexo es un tabú, gran error. Lo más ridículo de todo es que no se dan cuenta que en cualquier obra, y no solo hablo de libros véase en películas o series de televisión, el amor (y el sexo) es el motor de la trama.

Del mismo modo en el género romántico erótico, como en cualquier otro género, hay libros buenos y libros malos, libros increíbles y libros que no lo son, y por supuesto hay grandísimos autores. Lola P. Nieva, por ejemplo, desde mi punto de vista, es una de las mejores autoras de este género y en general. Si sus libros saliesen con el sello Planeta, en lugar de con el sello Esencia (editorial del grupo Planeta dedicada a la novela romántica), sería leída por muchísimas más personas que ahora mismo no lo hacen por estar incluida en la romántica. ¿Y no es eso muy triste? Se están perdiendo algo extraordinario solo por sus propios perjuicios.

¿Hay alguna escena, de tantas como habrás escrito, que consideres particularmente intensa, sensual, bien lograda? Nos das tu permiso para reproducir algunos párrafos junto a esta entrevista?

Por supuesto que tenéis mis permisos.

Como te decía, siempre escribo lo que me gustaría leer así que siempre acabo enamorada jajaja. Si tuviera que elegir, creo que me quedo con tres. Por un lado, la escena en la que Ryan por fin le dice a Maddie que la quiere en Todas las canciones de amor que aún suenan en la radio. Él es un personaje muy hermético, al que le cuesta mucho trabajo expresar lo que siente pero al que esos sentimientos arrasan por dentro como un huracán. Poner en sus labios esas palabras fue muy bonito y la manera en la que lo hizo, lleno de rabia, enfadado, como si hubiese luchado hasta el final, me conquistó.

La segunda es de Manhattan Crazy Love. Donovan se presenta en casa de Katie. Ella no quiere abrirle y él comienza a hablarle a través de la puerta. Estos personajes sufren cuando solo quieren quererse y lo que Donovan le dice a través de la puerta de ese apartamento del Lower East Side es precisamente eso, que, a pesar de todo lo que ha pasado, nunca podrá querer a otra chica que no sea ella.

Y por último, me quedo con una escena de Las noches en las que el cielo era de color naranja. Creo que este libro es muy diferente por muchos motivos. Indiana Tirado, en su reseña de su blog Descubriendo a Olivia, dijo que Reese era mi protagonista más humano y creo que tiene razón. La escena en la que se despide de Sophie y la obliga a subir al helicóptero alejándola de él para protegerla siempre me mueve el corazón. Pero de él me quedo, sobre todo, con la carta que le escribe a Sophie en el New York Times como despedida y, al mismo tiempo, para que ella nunca dude de que es el amor de la vida de Reese. Creo que esa carta es de las cosas más especiales que he escrito.

¿Tienes un proyecto en marcha? Háblanos de tu próximo libro.

Como te comentaba, en mayo saldrá un nuevo trabajo. Aún no puedo dar muchos detalles, pero estoy muy contenta con como ha quedado y, como siempre, estoy deseando que llegue a las manos de las lectoras para poder comentarlo y saber que les ha parecido.

Vamos a realizar una reseña de una de tus novelas. ¿Te interesa que hablemos de alguna en particular?

Estaré contentísima y muy emocionada de que habléis de cualquier de ellas. Os lo agradezco mucho.

Imagina que tienes un aspirante a novelista mirándote a los ojos. Quiere estar en tu lugar, quiere ver publicada su obra. ¿Qué le dirías? ¿Qué consejo le darías, teniendo en cuenta el panorama editorial actual?

Le diría que lo más importante es no perder nunca la ilusión. Es un camino largo, pero está lleno de cosas maravillosas. También es muy importante que no se cierre puertas obsesionando, por ejemplo, con publicar en papel, porque, aunque ese sea su meta, se encontrará con otras cosas excepcionales e igualmente preciosas que le enriquecerán como persona y escritor. Hablo de la autopublicación, de la publicación en formato digital. Solo tiene que sonreír, cerrar los ojos y saltar al vacío.

 

Muchísimas gracias por tu colaboración. Ha sido un placer contar contigo. 

Luisa Penín

 Editora y directora editorial en Historias donde vivo

 

 

MANHATTAN SEXY LOVE (spoiler)

 

Llamo a la puerta impaciente. Colin no tarda en abrirme. Al verme completamente empapada, su expresión cambia en décimas de segundo y otra vez tengo la sensación de que todo su cuerpo se pone en guardia.

—¿Estás bien? —pregunta con la voz endurecida, pero, sobre todo, cargada de urgencia.

Yo frunzo el ceño. ¡Claro que no lo estoy! Y no entiendo por qué lo pregunta. ¿A él qué le importa? Ya dejó bastante claro cuánto significo para él.

—Dime si estás bien —me ordena un poco más acelerado, un poco más inquieto.

—¿Y a ti qué te importa?

—¡Contéstame!

—¡No lo estoy!

Los dos sonamos desesperados y al borde de un límite lleno de demasiado dolor. Nos miramos en silencio, desafiándonos, y yo empiezo a dudar de que la distancia que ha marcado entre los dos sea lo que realmente quiere.

Colin me agarra brusco de la muñeca y tira de mí. Mis tacones repiquetean contra al parqué frente al silencio de sus pies descalzos. Me obliga a entrar en su piso y cierra a mi espalda.

—Hoy tenía una reunión. Tenía un plan para salvar Cunningham Media y a Henry; todo lo que tenía que hacer era traicionarte y no he sido capaz. He dejado que todo por lo que he luchado se vaya al diablo por ti y tú ni siquiera soportas tenerme cerca —sentencio con rabia.

Y no entiendo por qué no puedo dejar de quererte, por qué no puedo olvidarme de ti.

La mirada de Colin se transforma y por un momento no soy capaz de leer en ella. Si le duele, no me importa. Si está furioso, no me importa, porque yo lo estoy mucho más. ¡Henry va a perderlo todo!

—Al final he acabado convirtiéndome en la tonta enamorada y tú te has cansado de mí —añado con todo lo que siento inundado mi voz.

—Yo no me he cansado de ti —sisea.

—Claro que sí, porque tú eres así —replico con desdén—Lo más triste de todo —mi voz se entrecorta. Siento tanta rabia dentro, tanta impotencia—, lo que más me enfada, es que pensaba que lo que teníamos era diferente.

Una lágrima cae por mi mejilla, pero me la seco rápidamente. No quiero que me vea llorar. Eso también se acabó.

—Era diferente —replica manteniéndome la mirada, haciendo énfasis en cada letra.

—No —musito.

—Joder, claro que sí —ruge.

—Y, entonces, ¿por qué todo ha tenido que acabar así? —pregunto dolida, exasperada.

—¡Porque tú lo quisiste! —grita sintiendo lo mismo.

—¡Yo nunca te pedí que me echaras de tu vida! ¡Ni que te comportaras como un auténtico cabrón conmigo! ¿Por qué no has dejado que al menos fuésemos amigos?

—¡Porque no me vale con eso!

Sus palabras nos silencian a ambos porque dicen mucho más. A mí tampoco me vale con eso, pero la alternativa duele demasiado.

—Colin —murmuro sin saber cómo continuar.

—Quiero volverte completamente loca —me interrumpe dando un paso hacia mí, quedándose muy cerca—. Quiero que sólo puedas pensar en mí, en esto, en lo que solo yo puedo darte. Quiero que no puedas trabajar, dormir. Quiero que, cada vez que puedas coger aire y respirar, sea un gemido y me pertenezca a mí. Y, si tú no quieres lo mismo, sal de aquí, porque no voy a darte nada.

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Noe Casado

Noe Casado

Noe casado

La autora que viste el erotismo con palabras

Hemos conversado con Noe Casado, una de las autoras de novela erótica más conocidas de nuestro panorama literario. Si te apetece conocerla mejor, disfrutarás leyendo la entrevista que nos ha concedido.

Noe escribe historias que encienden nuestros sentidos. Hemos conversado con ella para que nos hable de sus personajes y del universo en que viven y aman.

Si quieres saber más cosas sobre Noe, puedes visitar su blog.

Querida Noe:
Como editora en Historias donde Vivo, quiero agradecerte de antemano el tiempo que vas a dedicar a contestar a las preguntas que te formulamos. La mayor parte del público que visita nuestra página web y nuestro blog son personas interesadas en la escritura creativa, así que agradecerán cualquier comentario, sugerencia o consejo que les puedas proporcionar. Si lo deseas, puedes incluir en la entrevista cualquier otra información que consideres interesante para ellos.

Muchísimas gracias por darme esta oportunidad para hablar con vosotr@s, es todo un placer. Intentaré responder lo mejor que pueda.

1. ¿Cuál de tus protagonistas femeninas te ha resultado más difícil de concebir? ¿Cómo fuiste construyendo su identidad?

Quizás en un futuro no muy lejano deba cambiar mi respuesta, pero hasta la fecha sin duda alguna ha sido Ornela, la protagonista de NO TE PERTENEZCO y NO TE HE OLVIDADO. No tanto por el hecho de ser una mujer de armas tomar, decidida, orgullosa, impredecible incluso, sino más bien por la ambientación de la historia. Ser valiente y atrevida en el siglo XXI es difícil ya de por sí, pues imaginemos una mujer de principios del XIX cuando ellas no eran más que simples posesiones; primero del padre, luego del marido. Imaginemos a una mujer inteligente que no debe dar muestras de ello o sino se arriesga acabar en un convento.

2. ¿Tus personajes masculinos se basan en algún arquetipo o prototipo?

Sí y no.
Me explico; Todas tenemos en la cabeza a ese tipo alucinante que nos gustaría conocer (y lo que surja) por eso a la hora de escribir, no te reprimes y le dotas de lo que más te gusta, pero después es inevitable corregir pues de no hacerlo todos los protagonistas serían iguales. A cada uno le vs modelando y aunque algún rasgo de su personalidad no te gusta, debes tolerarlo porque la trama lo precisa. A mí me ocurrió con Patrick (el protagonista de QUIERO LO MISMO QUE TÚ) Estar cerca de un tipo así es para acabar loca, sin embargo como personaje es una delicia.

3. Las protagonistas femeninas de tus novelas comparten algún rasgo? ¿Tienen alguna característica común?

Me esfuerzo y me tiro de los pelos para que cada una sea diferente. Son mujeres, nada más. Incluso varío las edades, pues no es lo mismo una veinteañera aún con mucho que aprender que una mujer adulta, con más perspectiva vital.
Al igual que con los hombres, no me puedo arriesgar a sacar clones, por muy apetecible que resulte la idea o por mucho que te haya conquistado un personaje femenino.

4. ¿Cinco adjetivos que te definan. ¿Qué hay de ti en tus personajes femeninos?

¿Cinco adjetivos? Bueno depende de a quien le preguntes.
Quienes están conmigo día a día, podrían decirte que soy algo dictadora, un toque de maniática. Una pizca de exigente. Un aire de controladora y, menos mal, muy apañada.

Quienes me conocen menos porque coinciden conmigo de vez en cuando quizás se aventuren y hablen mejor de mí. (O eso espero)

A mis protagonistas prefiero no influenciarlas, no vaya a ser que me salgan como yo y entonces jamás habrá entendimiento posible. Aunque, es inevitable que como mujer me sienta más cerca de ellas y pueda comprender mejor algunos comportamientos, pero no todos, pues soy a primera que a veces terminaría dándoles collejas para que hicieran las cosas de otro modo.

Os pongo por ejemplo a Bea, la protagonista de SIN RESERVAS y SIN PALABRAS. A veces se comportaba de forma tan reservada, tan cerrada de miras, que me soliviantaba; tenía ganas hasta de empujarla para que hiciera algo, no obstante, debía permitirle que ella misma tomara las decisiones a su ritmo.

5. Desde tu punto de vista, qué ingredientes no deben faltar en una buena novela erótica?

Sexo explícito.
No podemos leer una escena cargada de eufemismos o con una descripción rápida, carente de detalles, hay que crear ambiente, caldearlo. Imaginar situaciones con morbo. A veces irónicas, otras sensuales, otras desesperantes, otras incluso crueles, lo que proceda.
No sirve sólo sugerirlo, hay que desarrollarlo de principio a fin y procurar variar pues hay muchísimas posibilidades, gustos, prácticas pero siempre teniendo en cuenta las cualidades de cada personaje.
Nada de forzar la situación, pero tampoco dejarlo todo para el final.
Y por supuesto describir no sólo sensaciones físicas también la parte emocional de los protagonistas. Ojo, ésta no tiene por qué ser siempre idílica, a veces aparecerán sentimientos negativos, ambiguos o desagradables, pero no por ello vamos a obviarlos.

6. ¿Crees que influyen los tabús en la escritura de relatos eróticos? En algún momento has sentido vergüenza o apuro al describir la actividad sexual de forma más o menos explícita? ¿Permites que tus personajes se expresen con libertad o los censuras de vez en cuando?

Al escribir, da igual si se trata de escenas eróticas o de cualquier otra índole. No puedes censurar. Es un contrasentido. Si previamente has creado un personaje con unas características luego no vas a echarte atrás porque “no queda bien” o “a lo mejor no gusta”
En cuanto a lo de sentir apuro, no de forma directa. Quizás a veces se puede sentir más pudor con otro tipo de emociones, sin embargo, debes seguir adelante con la historia. Como empieces a frenarte, a eliminar escenas por miedo, al final no te sentirás cómoda con la novela ni con los personajes.

7. ¿Cómo definirías el perfil de tu público objetivo? Sexo, edad, nivel cultural, nivel de estudios…

Tiene que haber de todo, siempre partiendo de que hablamos de mayores de edad. De hecho cuando acudo a encuentros o presentaciones conozco a muchas de mis lectoras y me doy cuenta que en su mayoría son treintañeras o más.
Respecto a otras cuestiones, no sabría especificar y la verdad, no creo que sea relevante pues lo importante es disfrutar de la lectura.

8. ¿Por qué hay tantas mujeres adictas a la novela romántica? ¿Buscan, las mujeres, identificarse con los personajes femeninos y encontrar el prototipo masculino con el que sueñan?

Creo que una de las razones es que en las novelas románticas y eróticas se da prioridad a la calidad emocional.
En el mercado hay multitud de novelas estupendas, aclamadas por crítica y público, pero quizás frías, distantes. Técnicamente casi perfectas aunque no consiguen despertar todas las emociones que una buena novela romántica.
¡Y por supuesto el happy end! Si bien hay historias con un final un tanto ambiguo, siempre se deja abierta la puerta a la esperanza, que la propia lectora imagine el resto a su antojo.
Puede parecer algo banal, sin embargo es lógico, pues la lectura debe proporcionar al lector las emociones que desee, no al revés.
Resulta muy pretencioso guiar al lector donde quiere el autor sin tener en consideración sus gustos.

9. ¿Cómo definirías tu aportación al género?

No es por escurrir el bulto, pero esa aportación deberían especificarla las lectoras que cuando van a la librería o ven las novedades de cada mes, se deciden por una de mis novelas.
Desde luego uno de mis propósitos siempre ha sido despertar emociones y hacer pasar buenos/malos ratos.

10. ¿Qué les dirías a aquellos que desprestigian la novela romántica como género literario en que no abunda la calidad?

Lo más curioso de todo es que quienes claman contra el género romántico no han leído en su vida una novela romántica. O puede que hayan tenido la mala suerte de toparse con un tostón (haberlos, haylos, no lo niego) sin embargo antes de opinar como mínimo se deberían leer algunas historias recomendadas por las lectoras y que en más de una ocasión han marcado su vida.
Así que decirles, más bien poco.

11. ¿Hay alguna escena, de tantas como habrás escrito, que consideres particularmente intensa, sensual, bien lograda?¿ Nos das tu permiso para reproducir algunos párrafos junto a esta entrevista?

Quizás una de las escenas que más se ha comentado y más morbo crea, es la del collar de perlas. Aparece en TAL VEZ IGUAL QUE AYER. Ahora no recuerdo cómo surgió, pero sí diré que resultó muy instructiva.
Quienes han leído el libro saben muy bien la versatilidad de un collar de perlas, un complemento perfecto de día y un accesorio erótico de noche.
Ahí lo dejo.

12. ¿Tienes un proyecto en marcha? Háblanos de tu próximo libro.

Procuro tener siempre un proyecto en marcha. Me gusta acabar una historia y ya pensar en la siguiente o hilvanar pensamientos con la esperanza de lograr una buena novela.
Intento no escribir dos historias seguidas de corte similar. Por ejemplo, si he acabado una histórica, la siguiente, por obligación será contemporánea. No quiero arriesgarme a que con la inercia termine copiándome a mí misma.
Ahora me encuentro inmersa en una novela un tanto alejada de la serie gamberra, pese a ir relacionada con ella, de corte más emocional que de ver la luz será ya para el año que viene.

13. Vamos a realizar una reseña de una de tus novelas. ¿Te interesa que hablemos de alguna en particular?

Bueno, podéis elegir cualquiera, dependerá de vuestros gustos. Tenéis donde elegir, así que confío en vuestro criterio.

14. Imagina que tienes un aspirante a novelista mirándote a los ojos. Quiere estar en tu lugar, quiere ver publicada su obra. ¿Qué le dirías? ¿Qué consejo le darías, teniendo en cuenta el panorama editorial actual?

No son consejos, son más bien pensamientos lógicos.
PACIENCIA. No se puede acabar una novela y esperar que en tres meses te lluevan las ofertas. Hay que ir con cautela, no vaya a ser que por las prisas en publicar, hipotequemos los derechos con alguna editorial pirata o de dudosa reputación.
TÉCNICA. Conocer la herramienta básica, nuestro idioma, imprescindible. No pasa nada por revisar el manuscrito dos, tres las veces que haga falta. Y si además lo revisa un profesional, mejor.
HUMILDAD. Si nos rechazan un manuscrito no echar la culpa al empedrado, no criticar a otros. Quizás la historia es buena y necesite una revisión, o no es el momento y nos toca esperar, pero también hay que asumir que a lo mejor la novela no tiene futuro. Es duro, pero nuestro ego puede jugarnos malas pasadas.
Muchísimas gracias por tu colaboración. Ha sido un placer contar contigo.
Gracias a vosotr@s por contar conmigo.

M. Luisa Penín
Editora y directora editorial en Historias donde vivo

 

Olivia Ardey

Olivia Ardey

Algunos estudiosos opinan que la literatura romántica y el relato erótico pronto pasarán de moda. Tras el éxito de Cincuenta sombras de Grey, se produjo un aluvión de nuevas voces que pugnan por conquistar los corazones de las lectoras adictas al género.

Yo opino que eso no sucederá, por que la literatura romántica y el relato erótico tratan dos de los temas más importantes de la literatura universal: el amor y el sexo. Se trata de novelas que interesan a un público amplio, sobre todo, de mujeres de edades y procedencia muy diversas.

Inauguramos este espacio para dar voz a algunas de las escritoras de novela romántica y relato erótico más importantes de nuestro panorama literario. Hemos querido entrevistarlas para conocerlas mejor y para que nos expliquen cómo preparan en sus fogones sus grandes historias de amor.

Iniciamos el viaje con Olivia Ardey. Puedes consultar algunos datos biográficos en su sitio oficial. Veamos qué nos cuenta esta dama de corazones.

 

Querida Olivia:
Como editora en Historias donde Vivo, quiero agradecerte de antemano el tiempo que vas a dedicar a contestar a las preguntas que te formulamos. La mayor parte del público que visita nuestra página web y nuestro blog son personas interesadas en la escritura creativa, así que agradecerán cualquier comentario, sugerencia o consejo que les puedas proporcionar. Si lo deseas, puedes incluir en la entrevista cualquier otra información que consideres interesante para ellos.

Antes que nada, daros las gracias por ofrecerme la posibilidad de que las lectoras (¡y lectores!) me conozcan un poco mejor.

1. ¿Cuál de tus protagonistas femeninas te ha resultado más difícil de concebir? ¿Cómo fuiste construyendo su identidad?

La más complicada fue el personaje Martina, la protagonista de EN LA TOSCANA TE ESPERO. Una chica que sufre por un acontecimiento del pasado que dejó secuelas irreparables y que ella no comparte con nadie. Me daba miedo que las lectoras (hablo en femenino porque son mayoría en el género que escribo) no entendieran o consideraran caprichosas ciertas reacciones suyas, cuyo motivo yo sí sabía pero quien está leyendo la historia no conoce hasta el desenlace.

2. ¿Tus personajes masculinos se basan en algún arquetipo o prototipo?

No. Procuro que sean lo más reales posibles, por eso los creo imperfectos, como cualquiera de nosotros. Eso sí, todos son irresistiblemente atractivos.

3. Las protagonistas femeninas de tus novelas comparten algún rasgo? ¿Tienen alguna característica común?

Todas saben lo que quieren y no dudan en luchar por conseguirlo. Todas son fuertes, ser amable no implica debilidad. Otras tienen genio, pero todas respetan y saben hacerse respetar. Son leales, sinceras, apasionadas y me gusta que hagan felices a las personas que tienen a su alrededor, sin que ello les suponga un esfuerzo. Cuando escribo novelas románticas históricas, pongo mucho énfasis en que las protagonistas sean mujeres que miran a los hombres de frente, de igual a igual. Que nadie espere ver en mis novelas damitas lánguidas de abanico flojo.

4. ¿Cinco adjetivos que te definan. ¿Qué hay de ti en tus personajes femeninos?

Apasionada, leal, sincera, soñadora, perezosa. De mí tienen muy poca cosa o nada. Un rasgo que comparto con Celia, la protagonista de BÉSAME Y VENTE CONMIGO, es que ambas compartimos el miedo a las alturas. Y con Laura, de DELICIAS Y SECRETOS EN MANHATTAN, que me encanta cocinar.

5. Desde tu punto de vista, qué ingredientes no deben faltar en una buena novela erótica?

Atracción entre los protagonistas, química, deseo latente que el lector perciba incluso cuando están a metros de distancia él de ella. Y, sin lugar a dudar, escenas de sexo bien narrado. Creo que el escritor debe alentar la imaginación más que describir al detalle. Me gusta el sexo explícito, pero como lectora me aburren las descripciones anatómicas.

6. ¿Crees que influyen los tabús en la escritura de relatos eróticos? En algún momento has sentido vergüenza o apuro al describir la actividad sexual de forma más o menos explícita? ¿Permites que tus personajes se expresen con libertad o los censuras de vez en cuando?

No escribo erótica, aunque me estrené como escritora con micro relatos eróticos. En el género romántico hay escenas de sexo porque es inseparable del amor de pareja, al menos en mis novelas. No los censuro ni me autocensuro, simplemente me gusta contarlas como las cuento, sin ser absolutamente explícita en esas escenas porque no es mi estilo.

7. ¿Cómo definirías el perfil de tu público objetivo? Sexo, edad, nivel cultural, nivel de estudios…

Mujeres, aunque también me leen hombres, pero son minoría. De cualquier nivel cultural y social. Siempre digo que mis novelas pueden gustar a mujeres desde 16 a 86. Y de cualquier país. Son muchas las lectoras que me siguen desde América Latina. Como anécdota te contaré las dos últimos lectores que recomiendan mis novelas con entusiasmo: una bloguera serbia estudiante universitaria y un bibliotecario, hombre, argentino y futbolero.

8. ¿Por qué hay tantas mujeres adictas a la novela romántica? ¿Buscan, las mujeres, identificarse con los personajes femeninos y encontrar el prototipo masculino con el que sueñan?

Porque nos gusta evadirnos, soñar leyendo, que para mí es viajar con la imaginación y disfrutar de preciosos finales felices.

9. ¿Cómo definirías tu aportación al género?

No sabría decirte. Sí estoy orgullosa de ser la primera escritora española a la que le publicaron en España una novela romántica histórica ambientada en el Oeste.

10. ¿Qué les dirías a aquellos que desprestigian la novela romántica como género literario en que no abunda la calidad?

Que no lo han leído todo para poder generalizar con tanta ligereza. Y que el lector es soberano, cada cual que lea lo que más le haga feliz. Hay novelas románticas buenísimas y no tan buenas, como en todos los géneros. La narrativa popular suele ser denostada, del género que sea; curiosamente son los que más se venden y más se leen.

11. ¿Hay alguna escena, de tantas como habrás escrito, que consideres particularmente intensa, sensual, bien lograda? Nos das tu permiso para reproducir algunos párrafos junto a esta entrevista?

Por supuesto. Y de entre todas, elijo un pedacito de mi novela REGÁLAME PARÍS que transcurre en una azotea, bajo las estrellas.

Patrick se agachó a recoger la toalla y la dobló varias veces. Sin dejar de besarse, llevó a Yolanda hasta la mesa y allí dejó el improvisado almohadón. Ella adivinó sus intenciones. Antes de que la sentara encima del mullido cojín que había preparado para que estuviese cómoda, destapó con el pulgar el tubo que aún llevaba en la mano.
—Lo compré para ti aquella noche —murmuró mordiéndole el labio inferior.
Patrick ahogó una risa que se apagó en un beso profundo y dejó que su princesa curiosa experimentara con él. No tenía la menor idea de qué era aquel líquido, pero la mano de Yolanda resbalando arriba y abajo lo enloquecía. Los efectos del aceite fueron instantáneos, un latigazo le recorrió la espina dorsal al notar que el glande le ardía. Miró entre ellos dos, su pene brillaba en la penumbra, erecto y tan sensible que hasta el contraste con el aire fresco de la noche le daba escalofríos.
—Joder —gimió—. Nena, esto es como meterla en un gin tonic.
A Yolanda se le escapó una risa que Patrick atrapó con un beso. Ella lo empujó con malicia, se sentó en el borde de la mesa, sobre la toalla, y abrió las piernas.
Patrick se colocó en medio, le quitó el tubo de la mano y, mirándola a los ojos, dejó caer un chorro de aceite que resbaló desde el estómago hasta su sexo. Se untó la mano y sin previo aviso le introdujo dos dedos aceitosos a la vez acariciaba el clítoris con el pulgar.
—Es un producto para hombres —jadeó, sobresaltada.
—¿Seguro? —Yolanda respondió con un suspiro profundo—. ¿Esto se come?
Ella asintió con la cabeza. Tras una mínima duda, Patrick optó por prescindir del sexo oral. Los dos estaban tan excitados que no iban a aguantar. Le acarició los pezones con los dedos pringados de aceite, se inclinó para olisquear el aroma afrutado y los lamió a placer. Le apretó los pechos, era como acariciar gelatina. Bajó la mano y jugó de nuevo entre sus piernas. Yolanda se removía por el efecto travieso que le hacía cosquillas en cada pliegue y cada vez más adentro.
Un estruendo lejano hizo que Patrick levantara la cabeza y mirara sobre el hombro. Los cohetes dibujaban en el cielo una lluvia de colores sobre la dorada silueta de la torre Eiffel. Yolanda le echó las manos a la nuca.
—Ven —suplicó.

12. ¿Tienes un proyecto en marcha? Háblanos de tu próximo libro.

Y tanto, ¡no paro de teclear!. Estoy con una novela que transcurre en Irlanda, con una pareja que son como agua y aceite que tiene enamorada. Ten en cuenta que yo ya sé el final de la historia (suspiro al pensar en él). Saldrá a finales de abril, primeros de mayo.

13. Vamos a realizar una reseña de una de tus novelas. ¿Te interesa que hablemos de alguna en particular?

Elegid vosotros. Las “quiero” a todas por igual, no podría elegir una por encima de las demás.

14. Imagina que tienes un aspirante a novelista mirándote a los ojos. Quiere estar en tu lugar, quiere ver publicada su obra. ¿Qué le dirías? ¿Qué consejo le darías, teniendo en cuenta el panorama editorial actual?

Nunca dejes de aprender y ten siempre los pies en la tierra. El mercado editorial es un mundo cada día más competitivo, pero que eso no te detenga porque también hay millones de lectores. ¡Más difícil que lo tenía yo debutando con una romántica de vaqueros!… Y ya he publicado doce novelas.

Muchísimas gracias por tu colaboración. Ha sido un placer contar contigo.

El placer ha sido mío, gracias de nuevo.

M. Luisa Penín
Editora y directora editorial en Historias donde vivo