Lo siento, pero no me aclaro… El uso de la coma en las construcciones temporales

Lo siento, pero no me aclaro…
El uso de la coma en las construcciones temporales

Lo confieso. En mis tiempos de estudiante, el uso de la coma me producía pesadillas. Las normas eran (y son) en general tan difusas… En mis textos sobraban comas. Hubo una temporada que, en un intento de controlar mis excesos, brillaban por su ausencia en mis relatos. Me costó tiempo utilizarla como es debido…

 

Si eres de los que se atragantan con el uso de la coma, no te preocupes, intentaré ayudarte para que el aprendizaje te resulte menos confuso.  Hoy vamos a analizar un caso relativamente sencillo. Vamos a ver cómo y cuándo escribir coma en las construcciones temporales.

 

Concretamente, estudiaremos el uso de la coma en las oraciones introducidas por el adverbio cuando y la conjunción mientras. Observa que las oraciones introducidas por locuciones conjuntivas como  siempre que o por adverbios seguidos de complementos oracionales como antes de que y después de que siguen las mismas normas de puntuación.

 

¡Ánimo! Que, como diría mi amiga Concha, ¡son pocos y cobardes!

 

Sobre las construcciones temporales…

 

En las construcciones temporales, la oración subordinada proporciona información temporal respecto a la acción que se produce en la oración principal.

 

Cierra la puerta cuando salgas.

                        Me vestiré mientras te tomas el café.

                        Estaré a tu lado siempre que me necesites.

                        Terminaremos los deberes antes de que te marches.

 

Aclarado este punto, vamos a ver cuándo escribimos coma:

 

            Cuando la oración subordinada aparece colocada después de la principal

 

Fíjate bien en los ejemplos anteriores. En todos ellos, la oración subordinada aparece colocada después de la principal, en el que sería su lugar natural. En estos casos, decimos que la oración subordinada va pospuesta a la principal.

 

Cuando esto ocurre, no escribimos coma antes de cuando, mientras, siempre que, antes de que o después de que.

 

Cuando la oración subordinada aparece antepuesta a la principal

 

Cuando la oración subordinada aparece colocada en posición inicial, es decir, antepuesta a la principal, ambas oraciones se separan con una coma:

 

Cuando salgas, cierra la puerta.

Mientras te tomas el café, me vestiré.

            Siempre que me necesites, estaré a tu lado.

            Antes de que te marches, terminaremos los deberes.

 

¡A que no es tan difícil! Veamos algunos ejemplos más para que no te quede ninguna duda:

 

Oración subordinada pospuesta a la principal: no escribimos coma…

 

Iremos a la playa cuando mejore el tiempo.

 

Ahora, anteponemos la oración subordinada a la principal: separamos con coma…

 

Cuando mejore el tiempo, iremos a la playa.

 

Veamos un nuevo ejemplo:

 

Oración subordinada antepuesta a la principal: escribimos coma para separarlas…

 

Mientras te escribo, pienso en lo bien que lo pasamos juntos.

 

Oración subordinada pospuesta a la principal: sin coma…

 

Pienso en lo bien que lo pasamos juntos mientras te escribo.

 

            A tener en cuenta…

 

Aunque se trate de oraciones largas y te de la impresión de que te ahogas al pronunciarlas, no escribas coma en los casos indicados.

 

Más ejemplos…

 

Regresarás a palacio antes de que den las doce.

Antes de que den las doce, regresarás a palacio.

 

Felicítale de mi parte cuando lo veas.

Cuando lo veas, felicítale de mi parte.

 

Riega las rosas mientras me arreglo, por favor.

Mientras me arreglo, riega las rosas, por favor.

Por favor, riega las rosas mientras me arreglo.

 

Déjame explicarte lo que ocurrió antes de que te enfades.

Antes de que te enfades, déjame explicarte lo que ocurrió.

 

Por hoy lo dejamos aquí. Si tienes alguna duda, no te cortes, envía un comentario. Nos encantará ayudarte. No era tan difícil, ¿verdad? O sí…

Luisa, Nuri y Yolanda

El uso de la coma ante la conjunción “porque”

El uso de la coma ante la conjunción “porque”

Lo siento, pero no me aclaro…

Lecciones de ortografía

 

Muchos escritores sienten pasión por contar historias, pero no necesariamente han realizado estudios de lingüística o filología. Muchos de ellos escriben bien, pero sienten que existen normas ortográficas que no aciertan a comprender. A pesar de la gran cantidad de información que existe en Internet, no encuentran explicaciones claras que les permitan resolver sus dudas. Los manuales de ortografía les resultan complejos y tediosos…

 

Este espacio está concebido especialmente para ellos, para ti, si este es tu caso. Intentaré explicarte de forma sencilla y comprensible algunas cuestiones ortográficas que plantean dudas eternas.

 

Si el lenguaje utilizado no reúne la precisión conceptual que debiera, pido disculpas de antemano a los especialistas. Soy consciente de que algo de rigor se quedará en el camino, en mi esfuerzo por transmitir el mensaje de forma asequible a personas no especialistas en la materia.

 

Y tú, ya sabes. Si la duda te corroe…

Entra en nuestra casa.

 

Lecciones de ortografía

Uso de la coma

 

Colocar coma antes de la conjunción causal porque

 

  • La conjunción causal porque introduce oraciones subordinadas causales.
  • Las oraciones subordinadas causales expresan la causa o motivo de que ocurra lo enunciado en la oración principal.

 

Vamos a ver en qué casos colocamos coma en este tipo de oraciones. Veamos un ejemplo: Marcos mira por la ventana y dice:

 

Nieva porque el campo se ve blanco.

 

La causa real de que el el campo se vea blanco es que, efectivamente, nieva. La respuesta a la pregunta ¿por qué el campo se ve blanco? expresa la causa real del enunciado: El suelo está blanco porque está nevando. Marcos ha salido de casa y ha comprobado que, efectivamente, está nevando. Y que, por este motivo, el campo se ve blanco.

 

Cuando la oración subordinada expresa la causa o el motivo real de lo que ocurre en la oración principal, no colocaremos coma antes de la conjunción

 

Veamos otro caso:

 

Marcos mira por la ventana y dice:

 

Nieva, porque el campo se ve blanco.

 

En este caso, Marcos no está seguro de que realmente nieve, pero ha visto el campo blanco y ha deducido que se ve así a causa de la nieve. Lo que Marcos está diciendo en realidad es:

 

Nieva, (digo esto) porque el campo se ve blanco.

 

En este caso, la respuesta al enunciado porque el campo se ve blanco obedecería a la pregunta: ¿Por qué digo que nieva?

 

<i>Cuando la oración subordinada <strong>no</strong> expresa la <strong>causa</strong> o el motivo <strong>real</strong> de lo que ocurre en la oración principal,<strong> colocaremos coma antes de la conjunción</strong>.</i>

 

A este tipo de oraciones las llamamos causales de la enunciación.

 

¿Qué ocurre con el resto de construcciones causales?

 

En el resto de construcciones causales no colocaremos coma antes de la conjunción, pero ¿es tan sencillo como parece? Veamos algunos ejemplos:

 

María no asistirá la reunión porque está de vacaciones.

Vendió la tienda porque, sola, no podía ocuparse de ella.

Guardó el libro en el bolso porque llovía.

No se lo conté porque no era importante.

Jorge se preparó una infusión porque le dolía el estómago.

 

Vamos a ver cómo aplicamos la norma en estos casos. Analicemos la primera oración:

 

María no asistirá la reunión porque está de vacaciones.

 

Si nos preguntamos ¿por qué María no puede asistir a la reunión? Respondemos, sin problema, porque está de vacaciones. En este caso, el motivo por el que María no asistirá a la reunión es que está de vacaciones. Pero ¿qué ocurre si colocamos una coma?

 

María no asistirá a la reunión, porque está de vacaciones.

Esto equivale a decir:

María no asistirá a la reunión, (digo esto) porque está de vacaciones.

 

En este caso, al colocar la coma estamos diciendo que el hablante ha deducido que las vacaciones son el motivo por el que María no asistirá a la reunión, pero que no tiene la certeza de que esta sea la causa real de su ausencia. Es algo enrevesado, el argumento, pero podría suceder…

 

Veamos otro caso:

 

Jorge se preparó una infusión porque le dolía el estómago.

 

Si nos preguntamos ¿por qué se preparó Jorge una infusión?, respondemos porque le dolía el estómago. En este caso, el motivo por el que Jorge se preparó una infusión fue el dolor de estómago. ¿Qué ocurre, en este caso, si colocamos una coma?

 

Jorge se preparó una infusión, porque le dolía el estómago.

Esto equivale a decir:

Jorge se preparó una infusión, (digo esto) porque le dolía el estómago.

 

En este caso, el hablante deduce que el motivo por el que Jorge se preparó la infusión fue su dolor de estómago, pero no tiene la certeza

 

Si tienes dudas no te agobies, es difícil tomar decisiones sobre ejemplos que presentan información fuera de contexto.

 

El contexto nos dará la clave

 

Imagínate la siguiente situación:

 

Jorge no conseguía concentrarse en la lectura. Había abusado de la ensalada de pimientos aunque su madre le había advertido que resultaba indigesta. Jorge se preparó una infusión porque le dolía el estómago. Necesitaba terminar el informe, así que buscó en la alacena alguno de los remedios caseros de su madre y dio con la manzanilla. Esperaba encontrar algún tipo de alivio.

 

Fíjate bien. Ahora disponemos de información suficiente como para asegurar que Jorge se preparó la infusión porque le dolía el estómago y no por otro motivo. El dolor de estómago es, en este contexto, la causa real de que Jorge se preparase la infusión. Colocar una coma no tendría sentido…

¿Lo ves claro?

Un poco de práctica…

 

Coge un libro cualquiera, escoge una página al azar. Detente en el primer porque que encuentres. Piensa en los motivos que han llevado al autor a colocar o evitar el uso de la coma.

 

¿Has encontrado alguno que te plantee alguna duda? ¿Quieres compartirlo con nosotros? No te cortes, puedes hacerlo aquí mismo.

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