Me estoy tomando un cafecito, mientras entrego un nuevo informe de lectura. Mi valoración ha sido negativa… otra vez. Durante el año 2016 creo que habré otorgado diez valoraciones positivas. Doce como mucho. Teniendo en cuenta que he leído unos 250 manuscritos, la ratio no es para tirar cohetes…

Si escribes para publicar, presta atención a lo que te cuento. El caso es que, al igual que muchas otras, esta novela nunca llegará a la mesa de un editor. Lo peor es que no podré contactar con el autor para comentarle mi decisión. Sé que podría ayudarle…

Pero hay algo que sí puedo hacer; puedo explicarte en qué criterios me baso a la hora de valorar un original. Antes de enviar tu obra a un agente, concurso o editorial, asegúrate de que cumple los siguientes requisitos. ¡Tendrás mucho ganado!

Lo primero que compruebo cuando inicio la lectura de un manuscrito: que el lenguaje resulte NATURAL.
Emplea un lenguaje cercano, creíble y económico.

No abuses del empleo de adjetivos. Controla el uso de adverbios. Un sustantivo preciso es el mejor calificativo.

Ten cuidado con la sintaxis: las frases excesivamente largas contribuyen a ralentizar el ritmo.

Posteriormente, me aseguro de que el texto no presenta problemas de CONTINUIDAD. El lector no debe perder el hilo…
La lectura debe ser fluida en todo momento, nada debe entorpecerla.

Cuida la ortografía, la gramática y la sintaxis.

Asegúrate de que el lector siempre está ubicado en el espacio y en el tiempo.

Vigila que la lectura sea fluida entre los párrafos y páginas de un mismo capítulo.

Establece nudos de desenlace y encabalgamientos que aseguren la continuidad entre capítulos.

Uno de los aspectos que valoro de forma positiva tiene que ver con la PERSONALIDAD.
Si has encontrado tu propia voz tienes un punto a tu favor. Si tu estilo es personal, lo valoraré de forma positiva.

Pero lo importante es que me demuestres que dominas el lenguaje como herramienta de creación; vamos, que conoces el oficio.

El inicio del relato debe resultar PERSUASIVO. Este es otro de los aspectos que tendré en cuenta.
Los primeros párrafos resultan esenciales. Centra tu esfuerzo en conseguir el interés del lector tan pronto como puedas.

Establece el ancla cuanto antes, es decir, sitúa al lector en un espacio y un tiempo concretos. Es indispensable para que se instale en el relato.

Nunca lo repetiré suficiente: los textos explicativos aburren, muestra a tus personajes en acción. Ubícalos en un escenario y deja que el lector espíe por el ojo de la cerradura.

El motor de la novela es el conflicto. Un conflicto potente es la base de una buena novela.

La ficción generada tiene que resultar VEROSÍMIL.
Las situaciones planteadas tienen que resultar creíbles, el desarrollo argumental, fruto de la lógica, de la causalidad.

El desenlace tiene que resultar coherente con el desarrollo del argumento.

Los personajes deben actuar de acuerdo con sus propósitos y sus metas. Al final de la novela debe resultar patente que se ha producido un cambio en su manera de ver las cosas. Se ha producido un crecimiento.

El relato tiene que ser VISIBLE. Es otro de los aspectos que condicionan mi valoración. El lector tiene que poder imaginar los espacios y ambientes donde sucede la acción para instalarse en el relato.
No es necesario que realices tediosas descripciones. A veces, un breve apunte es suficiente. Pero que no falte…

La visibilidad se consigue a base de precisión: vocabulario preciso, texto visible.

La atmósfera psicológica proporciona densidad al relato e intensidad a la acción, recuérdalo.

El RITMO tiene que ser dinámico. Puede ser pausado por momentos, pero no lento. Ritmo lento, lector aburrido.
No abuses del texto explicativo.

Busca el equilibrio entre la narración, el diálogo y la descripción.

La frase corta proporciona impresión de dinamismo. La frase larga ralentiza el ritmo.

La construcción de una identidad requiere de tiempo y de pericia. Los PERSONAJES son los elementos más importantes del relato.
Sus voces deben resultar naturales y creíbles. Sus acciones, coherentes, deben obedecer a un propósito bien definido.

Antes de comenzar la escritura, dedica tiempo a construir su biografía. Investiga sus secretos, sus manías, sus anhelos…

Construye sus recuerdos, su pasado, sus esperanzas de futuro.

Construye su imagen, su forma de caminar, sus gestos, su vestimenta y su perfil psicológico. Estudia cada uno de sus movimientos. Solo así conseguirás que vivan.

Ya sé que no te gusta oírlo, pero tengo que decírtelo. Si quieres ver tu obra publicada, tiene que interesar a un público amplio. No puedo valorar de forma positiva una obra si pienso que no resultará rentable en el plano comercial. Es normal, ¿no crees? El editor que invierte en tu proyecto espera ganar dinero y trabajará para que tu lo ganes también.

Un último consejo. El más importante. Quizá no domines el lenguaje. Quizá no sepas construir de modo conveniente una escena. Es posible que tu obra presente desequilibrios… Pero si tu historia me llega al corazón, si tu relato me conmueve, tendrá mi valoración positiva. Después, trabajaremos juntos para que el lector reciba una experiencia memorable.

¿Y tú? ¿Me cuentas tu historia? ¡Anímate! Déjame un comentario y no te cortes, si tienes alguna duda, pregunta o una experiencia que quieras compartir, me encantará conocerla.

 

 

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