En este ejercicio te proponemos la realización del arco de transformación del protagonista de una novela o cuento. Como ejemplo, te proporcionamos el arco de transformación del protagonista de la película El último samurai: te servirá como orientación para realizar la práctica que te proponemos. Te aconsejamos que veas la película pero, si no te fuera posible, te proporcionamos el argumento para que puedas comprender el trabajo que hemos realizado.
Resumen de la película
Es importante que te familiarices con el argumento de la película para que puedas comprender el planteamiento del arco de transformación del protagonista. ¡Te aconsejamos que la visualices!
12 de julio de 1876
Después de haber sido condecorado como héroe de guerra, el capitán Nathan Algren se encuentra desnortado. Los horrores presenciados en el campo de batalla lo han desequilibrado psicológicamente. En tiempos de paz no hay trabajo para él, tan solo actúa en algunas representaciones teatrales. Nathan siempre está borracho y se comporta de modo violento. Dispara al aire en su última representación organizando un gran revuelo y lo despiden. Muestra síntomas de locura.
Suceso inesperado | Pregunta dramática
Al salir, un antiguo conocido lo está esperando. En este momento se gesta ese asunto inesperado que constituye el germen del conflicto y que adoptará la forma de propósito. En el arquetipo del antihéroe, el protagonista tiene que recorrer el camino contrario al viaje del héroe. El tránsito lo llevará a recuperar las características del héroe que perdió por causas que iremos reconociendo durante el recorrido. Ese viaje, ese proceso de transformación de antihéroe a héroe, constituirá la esencia de su misión.
El antiguo coronel de su destacamento le proponen una misión como mercenario. Buscan una persona que adiestre a soldados del ejército japonés para luchar contra Hatsumoto y sus samuráis, un rebelde. Le ofrecen una gran cantidad de dinero y acepta. Nathan se muestra sarcástico y bebe continuamente. Odia al coronel porque masacró a los nativos de Norteamérica.
Nathan sufre grandes remordimientos a causa de su participación en antiguas batallas. Se percibe que su autoestima es muy baja. Se prueba su antiguo uniforme de capitán y le vienen a la mente recuerdos horribles de personas inocentes huyendo de la masacre.
Llega a Japón con un grupo de acompañantes. Al llegar, un comerciante se presenta ante él, John Graham, que será su traductor y le facilitará la comunicación con los soldados. Graham le explica, mientras viajan, que algunas actividades de la cultura occidental están entrando en Japón, que el emperador está encantado por que el país está floreciendo gracias al intercambio cultural. Pero los samuráis se oponen porque piensan que estos cambios se están produciendo demasiado rápido.
Le explica que él llegó con la misión comercial, pero que lo destituyeron porque tenía tendencia a ser sincero en un país en el que nadie dice lo que piensa, así que, ahora, se dedica a «traducir fielmente las mentiras de los demás». Graham le cuenta que hace muchísimo tiempo que el emperador no concede audiencia a un plebeyo, mientras se dirigen a visitarlo. Nathan lleva el uniforme de capitán.
Al encuentro con el soberano acuden el traductor, Nathan y el coronel. El traductor les informa sobre el ritual que tienen que realizar ante el emperador.
Al joven mandatario le interesan mucho los indios americanos, quiere saber si han luchado contra ellos. El coronel responde que los indios eran terribles, violentos, una etnia a abatir por su peligrosidad, pero el emperador quiere conocer qué piensa Nathan. Quiere saber si es cierto que visten con plumas de águila, que se pintan la cara antes de entablar combate y que no conocen el miedo. Nathan responde que son muy valientes.
Comienza el adiestramiento. En el campamento vemos a los soldados, a Nathan, al sargento y al coronel. Comienzan la instrucción.
Nathan observa a los soldados, sus escasas actitudes para el combate y que respetan mucho a la persona que los comanda por ser un antiguo samurái. Parece saber mucho de Hatshumoto y de su rebelión. Y Nathan quiere saberlo todo sobre él.
Nuestro capitán tiene la misión de preparar al ejército para enfrentarse a los samuráis comandados por Hatsumoto. Graham le explica que, para los que respetan las tradiciones, Hatsumoto es un héroe, no usa armas de fuego en sus combates. Se muestra extrañado por el hecho de que la persona que ahora dirige el ejército oficial sea un samurái y que en otros tiempos luchara con Hatsumoto.
Nathan aprende sobre los samuráis, el sargento se burla de ellos, pero Graham les explica que son guerreros muy sofisticados. El soldado recuerda que el coronel ordenaba ataques contra personas que nada tenían que ver con las incursiones. Eran vidas inocentes. Le vienen a la mente los asesinatos de aldeanos indios, hombres, mujeres y niños que no habían hecho ningún daño. Recuerda la forma como los asesinaba.
Mientras avanza el adiestramiento, llegan el ministro, el coronel y algunos mandatarios al campamento. Al parecer, Hatsumoto ha atacado un tren que se encuentra al límite de su provincia y le ordenan que prepare a los soldados para el combate, pero Nathan les advierte que será una carnicería porque no están preparados. Lo ignoran porque piensan que los soldados tienen armas de fuego y son numerosos, pero Nathan ha aprendido lo suficiente de los samuráis como para saber que dedican cada momento del día, desde la infancia, a prepararse para la batalla. Todo está decidido. Lo buscará y se enfrentará a él. Esta es la orden que ha recibido.
Omura, un político destacado, quiere contener a toda costa a los samuráis porque tiene intereses económicos en el ferrocarril. Piensa que sus ganancias aumentarán cuando se libere de ellos. Por este motivo apoya la lucha. A Graham le preocupa cómo encontrarán a Hatsumoto porque se haya escondido. Nathan le dice que no se preocupe por ello, que darán con él.
La compañía avanza comandada por Nathan. Llega Hatsumoto con su ejército y se asombra de la valentía del protagonista, que se enfrenta él solo a sus hombres. Hatsumoto admira la forma como se defiende hasta el último momento con gran valentía a pesar de saberse solo, abandonado por las tropas, y vencido, así que detiene al samurái que pretendía matarlo.
Lo hacen prisionero y, mientras avanza, observa cómo un samurái se hace el harakiri. En este momento le parece un acto brutal que no comprende. Los samuráis llevan prisionero a Nathan a la aldea donde, como rebeldes, se ocultan.
En este momento comenzará a visualizarse el choque de culturas entre los samuráis japoneses y Nathan. Este observa veneración hacia ellos por parte de la población. Hatsumoto le explica que llega el invierno y le será imposible escapar. Taka, su hermana, cura sus heridas en contra de su voluntad, porque Nathan ha matado a su marido en combate. Hatsumoto observa que, en su mochila, Nathan lleva documentos y se los requisa.
El americano se recupera de sus heridas. Todos le observan: el desprecio se refleja en sus caras. Vive en casa de la hermana de Hatsumoto, que se muestra muy reacia a cuidar del extranjero. Él, desde su dormitorio, observa algunos rituales de su día a día. Se da cuenta de que existe una extraordinaria animadversión entre ambas razas. Y muchas diferencias culturales. Hay algo que sí parecen respetar de él: su valentía y su falta de miedo a la muerte.
Taka prohíbe, en un momento dado, que le den sake, pues se da cuenta de que bebe mucho. El síndrome de abstinencia le produce una angustia horrible. Regresan las pesadillas y siente un gran deseo de beber. Pero Taka no cede. Lo odia, pero lo compadece.
Al día siguiente, el capitán camina libremente por la aldea; contempla lo que hacen los niños, las mujeres, los hombres… que lo miran como si se tratara de un apestado. También se fija en la manera como entrenan los Samuráis, en sus muestras de respeto y costumbres.
Entra en casa y observa al hijo mayor de Taka honrando la memoria de su padre ante su armadura. Lo deja todo lleno de barro y lo expulsan. Comprende que los japoneses parecen obsesionados con la limpieza.
Un samurái lo conduce ante Hatsumoto. Nathan se burla del «vestido» que lleva refiriéndose al kimono. El líder está rezando. El capitán lo interroga, pero este no le responde. Se limita a decirle que practicará su idioma con él. Nathan le pregunta para qué quiere aprender. Él le responde que para conocer a su enemigo. Nathan le responde que ya ha visto lo que les hace a sus enemigos y le explica que, en su país, a un hombre vencido y arrodillado no se le corta la cabeza, pero Hatsumoto le habla del Harakiri, de que un samurái no soporta la vergüenza de la derrota. Y así, el protagonista aprende una nueva costumbre.
El samurái le explica que en su cultura no presentarse se considera extremadamente grosero, incluso entre enemigos. Entonces, ambos se presentan. Hatsumoto le aclara que la armadura perteneció a su cuñado y que Taka, la mujer que lo cuida, es su hermana. Entonces, Nathan le reprocha que obligue a su hermana a atenderlo cuando ha matado a su esposo, pero él le responde que tuvo una buena muerte.
Por primera vez, el soldado se quita los zapatos antes de entrar en casa. La familia lo invita a comer a su mesa, aunque Taka no está de acuerdo, simplemente, obedece. Sus hijos están presentes. Asisten con naturalidad al asesino de su padre. Se burlan de él, de lo mal que huele, pero él no entiende su idioma.
Los guerreros de Hatsumoto lo ponen a prueba. Lo golpean con el sable japonés retándolo para que se defienda. Lo derrotan una y otra vez, pero Nathan se levanta y continúa luchando. Todos comienzan a admirar su valentía: es un valor que comparten.
En un momento dado, Nathan le pregunta a Hatsumoto qué quiere de él y este le responde con otra pregunta: ¿Qué quieres tú para ti? Esas conversaciones son la semilla de la profunda transformación que experimentará el protagonista de la historia. El samurái le comenta que hasta que llegue la primavera permanecerá en la aldea. El capitán acepta el desafío. Observa que los japoneses son muy educados, pero de un modo superficial; en muchas ocasiones ocultan sus emociones. El soldado intenta familiarizarse con la caligrafía japonesa. Se da cuenta de que se trata de un pueblo fascinante que se entrega a la perfección sea cual sea el propósito que persiga. También admira su disciplina. Hatsumoto intenta que Nathan comprenda que su rebelión sirve al emperador. El samurái de da permiso para que entrene con sus guerreros. No tarda en aprender las tácticas de defensa que emplean. Poco a poco, se va ganando su respeto.
Nathan se propone que, mientras permanezca en la aldea, intentará aprender qué significa ser samurái: buscar la quietud de la mente, dedicarse por completo a defender una serie de principios morales y dominar el arte de la espada. Taka empieza a sonreírle porque valora sus esfuerzos por adaptarse. Le pide perdón por haber matado a su marido y ella lo acepta.
Llega la primavera. Nathan experimenta la espiritualidad del lugar y siente su poder, aunque no llegue a comprenderla del todo. Siente reconocimiento y respeto por las creencias de los aldeanos. Paulatinamente, se va integrando en la comunidad. Se familiariza de las actividades culturales, como el teatro y disfruta con ellas.
Una noche, durante una representación, unos soldados atacan la aldea para asesinar a Hatsumoto. Solo Nathan se da cuenta y consigue evitar la muerte del samurái. Podía haber huido con los atacantes, sin embargo, lucha contra ellos. Son hombres de Omura. Hatsumoto le confiesa que sabe que tiene pesadillas e intenta explicarle que no tiene que sentirse culpable por haber seguido el camino del guerrero. El samurái le explica que ha llegado la primavera; regresan, pues, a Tokio. Nathan acepta. Se despide de Taka y de los lugareños. Hatsumoto y el capitán se realizan una reverencia mutua.
Nathan se dirige al campamento donde la guarnición comandada por el coronel se prepara para sofocar la rebelión. Les explica a todos que lo han tratado bien. Ellos intentan que les proporcione información, pero él les responde que solo son salvajes y rechaza la bebida que le ofrecen.
Omura le informa de que están preparados para el combate. Le ordena tomar el mando del ejército, pero Nathan se niega a renovar el contrato que habían firmado. El político ordena que lo sigan, pues ha observado el cambio que se ha operado en él.
Graham, el traductor, le cuenta a Nathan que la ciudad es un hervidero de rumores. En un momento dado, observa a los soldados acosando al hijo de Hatsumoto, con el que ha entablado amistad. El capitán corre en su defensa al ver que el chico permanece impasible. Intenta detener el ataque, ya que lo están apuntando con armas. Lo humillan y Nathan lo socorre. Los espías de Omura lo observan.
Hatsumoto ha sido arrestado y el coronel le explica al capitán que no pasará de esa noche. Al samurái le entregan un sable para que se haga el harakiri. Al caer la noche, Nathan abandona corriendo la pensión en la que vive; los espías de Omura lo ven y lo siguen dispuestos a asesinarlo, pero los mata a todos. Ha concebido un plan para liberar a Hatsumoto y, con ayuda de algunos guerreros lo rescata, pero el hijo muere. Regresan juntos a la aldea: Nathan no desea regresar a Norteamérica.
El capitán intenta explicarle al samurái cómo piensa que se producirá la invasión de la aldea y el enfrentamiento con el ejército del emperador. Se preparan para la que saben que será su última batalla. Nathan se viste con la armadura del marido de Taka; Hatsumoto le entrega un sable especialmente forjado para él. El capitán medita. Hatsumoto reza. Hay respeto mutuo.
Los guerreros se dirigen hacia el campo de batalla donde el ejército del emperador les espera. Se reúnen en el centro para parlamentar, el coronel, un subordinado japonés, Hatsumoto y Nathan del otro lado. Cuando el coronel ve a Nathan vestido de Samurái lo mira con desprecio e incredulidad. Antes de comenzar la batalla, el protagonista de la historia le entrega a Graham todas las notas que ha tomado, todos los documentos que ha reunido para que los utilice en su libro. El traductor lo contempla con admiración y le desea suerte.
El ejército inicia el ataque. La batalla está muy igualada, pero Nathan le comenta a Hatsumoto que pronto enviarán dos regimientos. Ambos son conscientes de que no los detendrán de nuevo. El capitán sabe que ambos morirán en la batalla y decide que lo harán juntos si es preciso.
Ante la mirada atónita del general, los samuráis supervivientes salen al campo de batalla; se disponen a morir como auténticos samuráis. Omura le ordena al coronel que los mate a todos. Y no se detienen. Uno a uno, todos van muriendo, pero no se retiran, ante la mirada atónita de los soldados del emperador.
Nathan, cuando el coronel está a punto de dispararle, le lanza el sable y lo mata. Omura ordena al mando japonés que utilice los cañones para derribarlos, pero, aun así, no dejan de avanzar. Van directos a la muerte.
Nathan y Hatsumoto caen heridos. El capitán ayuda al samurái a incorporarse y lo ayuda a hacerse el harakiri para morir con honor. Todos en el campo de batalla se arrodillan ante lo que observan y lo contemplan con respeto. Se ha convertido en el último samurái.
Transcurren algunos días. Nathan conversa con el emperador. Le entrega el sable de Hatsumoto y le explica que no es su enemigo. Ya con su uniforme y herido, se acerca con la espada de Hatsumoto y se arrodilla ante él, ofreciéndosela. El capitán le explica al emperador que si se lo ordena se hará el harakiri si lo considera su enemigo.
Ante todos, el monarca le pide a Nathan que le explique cómo murió su antiguo maestro. Nathan le responde que le explicará cómo vivió. Se insinúa que, finalmente, el capitán regresó a la aldea. Allí lo esperaban Taka y los niños.
Te proponemos que esboces el que podría ser el arco de transformación de un personaje protagonista femenino, basado en el arquetipo del antihéroe.
Intenta que el proceso de transformación y aprendizaje resulte lo más exhaustivo y detallado posible. Explora las diferencias que podrían existir entre el arco de transformación de un antihéroe masculino y una antiheroína.
Para que te resulte más sencillo, hemos desarrollado el arco de transformación del protagonista de la película El último samurái. Lo encontrarás en la propuesta de resolución.
ARCO DE TRANSFORMACIÓN DE _______________
Título de la obra:
| Personaje: / | Arquetipo: | |
| Cronología del arco de transformación: | ||
| Primer acto | El protagonista en su mundo ordinario | |
| Primer punto de giro. | Motivaciones para el cambio: | |
| Segundo acto | Primer punto de giro a Punto medio | Cronología | |
| Segundo acto | Desde el Punto medio al Segundo punto de giro | Cronología |
| Tercer acto | Desde el Segundo punto de giro hasta el anticlímax | Cronología |
Si quieres profundizar en las diferencias que existen entre el viaje del héroe y la heroína, te aconsejamos la siguiente lectura:
Maureen Murdock (1990): Ser mujer, un viaje heroico. Ed. Gaia.
Podéis utilizar la plantilla que os propongo para esbozar los elementos esenciales del arco de transformación de vuestro protagonista. Para que os resulte más sencillo, incluyo un esquema del arco de transformación del personaje Nathan Aldren, protagonista de El último samurái.
ARCO DE TRANSFORMACIÓN DE NATHAN ALDREN
El último samurái
| Personaje: Nathan Aldren / Protagonista | Arquetipo: Antihéroe | |
| Cronología del arco de transformación: los seis meses que permanece prisionero en la aldea | ||
| Primer acto | El protagonista en su mundo ordinario | |
| Manifiesta un trauma psicológico a causa de su participación en diferentes conflictos armados. Es un borracho, manifiesta síntomas de locura, desaliño y falta de control de sus emociones. Tiene pesadillas muy frecuentes. Ha renegado de sus ideales porque su visión del mundo ya no coincide con los nuevos valores que representan a los Estados Unidos de américa. Se encuentra sumido en una espiral de autodestrucción. Reacciona de manera violenta. | ||
| Primer punto de giro. | Motivaciones para el cambio: acepta una oferta de trabajo como mercenario: adiestrar al ejército del emperador Japonés para luchar contra Hatsumoto y sus samuráis. | |
| Segundo acto | Primer punto de giro a Punto medio | INVIERNO | |
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1. Comienzo del viaje. Actúa movido por el dinero. No lo hace por honor ni por deber. Es un mercenario. 2. Motivaciones para el cambio. Llega a Japón: comienza el adiestramiento. Se enfrentan a Hatsumoto y este lo hace prisionero. El rol de Hatsumoto como mentor será su mayor inspiración para el cambio. 3. En la aldea no deja de beber. Observa las diferencias culturales. 4. Motivaciones para el cambio: Hatsumoto le ordena a su hermana Taka que cuide de él. Taka, directa e indirectamente, lo hará consciente de su condición y lo guiará en el proceso de asunción de la nueva cultura. 5. Nathan deja la bebida después de un periodo de desintoxicación. 6. Cambia sus hábitos higiénicos y disfruta de los beneficios de mantenerse aseado. 7. Taka le proporciona ropa nueva. Al principio se burla, porque el kimono le parece un vestido, pero se acostumbra. 8. Motivaciones para el cambio: Los hijos de Taka y el hijo de Hatsumoto lo acogen cordialmente: le enseñan sus primeras palabras en japonés, lo ayudan a familiarizarse con sus costumbres y hábitos alimenticios. 9. Enseña a los chicos a jugar al fútbol. Comparten rasgos de ambas culturas. 10. Motivaciones para el cambio: Hatsumoto le explica por qué la práctica del harakiri es motivo de honra, en el momento en que Aldren muestra rechazo hacia esta forma de suicidio asistido. 11. Nathan entra descalzo en casa. Asume un nuevo hábito. Su apariencia es muy pulcra. 12. Se familiariza con el idioma y la caligrafía japoneses. Aprende a luchar con el sable japonés. 13. Motivaciones para el cambio: su propia observación le lleva a admirar algunos aspectos de la cultura japonesa. Se siente impresionado y los emula. 14. Observa a un niño meditar y practica la meditación. Su mente se serena por primera vez. 15. Le pide disculpas a Taka por haber matado a su marido en combate. 16. La aldea es atacada. Nathan toma partido: libra a Hatsumoto de un intento de asesinato. |
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| Segundo acto | Desde el Punto medio al Segundo punto de giro | PRIMAVERA |
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16. Hatsumoto lo libera al llegar la primavera. Se dirigen a tokio. Nathan se dispone a regresar a Norteamérica profundamente transformado. 17. Motivaciones para el cambio. Los aldeanos se burlan y hieren al hijo de Hatsumoto. Lo defiende delante de todos y decide quedarse por solidaridad y compañerismo. 18. Hatsumoto es hecho prisionero y Nathan organiza el rescate. De nuevo toma partido. Muestra valentía y arriesga su vida por su mentor. 19. En la aldea, de nuevo, preparan la última batalla contra el ejército del emperador. Nathan toma partido y decide luchar con Hatsumoto. 20. Taka le ofrece la armadura de samurái de su marido. Nathan la acepta y la viste. 21. Hatsumoto le ofrece un sable forjado solo para él. Lo acepta. Nathan es y parece un auténtico samurái. Ha interiorizado sus costumbres, sus valores, y lo manifiesta en todas sus acciones: mentales, físicas y verbales. 22. Entrega su diario a un amigo para que escriba un libro si muere. Reconoce que la experiencia vivida ha dado un sentido a su vida. Motivaciones: dejar un legado. Compartir lo que ha aprendido de la cultura japonesa. 23. Antes de entrar en combate, Hatsumoto le dice que no tiene que morir en esta batalla. Pero Nathan se sitúa junto a él en primera línea dispuesto a defender y a sacrificarse por los valores que ahora son, también, suyos. 24. El proceso de transformación ha culminado. Nathan ha puesto de manifiesto los principales valores del héroe, alcanzando su máximo exponente manifestando su disposición para el sacrificio. |
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| Tercer acto | Desde el Segundo punto de giro hasta el anticlímax |
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25. Todos los samuráis mueren, incluido Hatsumoto, pero Nathan se salva convirtiéndose en el último samurái (clímax). 26. Visita al emperador y le ofrece su vida si lo considera su enemigo. 27. Supuestamente, regresa a la aldea (anticlímax). |