Los Appbooks o El Arte de reinventar la sopa de ajo

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Appbook

El otro día, navegando por el blog de Mariana Eguaras me topé con un término que no había escuchado nunca: Las Appbooks. Al parecer, el sector editorial está interesado en explorar este nuevo formato, que podría aumentar el deseo de leer de los usuarios al incardinar la lectura con los audiovisuales y el juego.

Hasta hace poco tiempo, debatíamos sobre la forma como consumiríamos los contenidos en el futuro: ¿seguiremos leyendo en papel? ¿se impondrá la lectura en soportes digitales a la palabra impresa? (Con el tiempo, lo hará).

Pero, como bien señala Iría Álvarez, gerente digital de Prisa Ediciones, La pregunta que nos interesa ahora es: ¿cómo podemos aprovechar todas las posibilidades que ofrece la tecnología para crear contenidos innovadores y atractivos y mejorar la experiencia de lectura en formato electrónico? En una fecha como la de hoy, […] queremos rendir un homenaje a la lectura en cualquier formato (SIC).

Según esta autora, los chicos y chicas mayores de catorce años leen habitualmente en formato digital. la lectura en tabletas, smartphones, portátiles y videoconsolas no ha dejado de aumentar en los últimos tres años, una muestra más de la oportunidad que brinda la lectura digital si nos sabemos adaptar y desarrollamos los contenidos adecuados para estos dispositivos (SIC).

Entiendo, de acuerdo con este razonamiento, que las editoriales apuestan por la creación de contenidos que permitan una experiencia de lectura, tal como indica esta autora, diferente. Ha llegado el momento de darle la bienvenida al libro enriquecido (¡ese término sí lo conozco!). Así que los conceptos Appbooks y Libro enriquecido son equivalentes.

Los libros enriquecidos, además de texto incorporan recursos multimedia (parecía que el término se había quedado anticuado, pero no…). Puedes crear una historia, por ejemplo, en forma de misión donde el usuario, además de leer a la manera tradicional, pueda realizar juegos interactivos, ver un video, interactuar con una imagen… En definitiva, se trata de proponer a los usuarios experiencias de lectura interactivas con posibilidades de introducir animaciones y otros recursos audiovisuales.

Pues siento informaros de que todo esto hace mucho, mucho tiempo que ya está inventado y sus posibilidades exploradas. Hoy he comprendido que, mi hermana Nuria y yo, hace unos años, diseñamos, desarrollamos y creamos más de cuarenta libros enriquecidos (entonces lo llamábamos aplicaciones interactivas) para diversas editoriales (Bruño, Barcanova, Anaya Multimedia y Octaedro, por ejemplo).

En ellas, a partir de una historia (normalmente en forma de misión, que el usuario debía afrontar), se leía, se consultaba información, se interaccionaba con el contenido, se escuchaban audios, se interaccionaba con los protagonistas y se planteaban distintos resultados en función de las elecciones de los usuarios.

Recurríamos al arte para contar historias que ayudaran a los usuarios a reflexionar sobre temas de actualidad y que, al mismo tiempo, posibilitaran la lectura de textos, reportajes, poemas, relatos… Componíamos canciones, audiovisuales, interacción, juego, texto… Eran recursos multimedia que creábamos con un programa sencillo, Flash, de Macromedia.

Flash era relativamente fácil de utilizar. Si bien muchos lo usaban para crear basurilla, en manos de artistas permitía realizar trabajos muy interesantes. Recuerdo un entorno, en concreto, que estaba muy bien resuelto: blue suburbia, que constituía un ejemplo maravilloso de lo mucho que podíamos hacer con aquella herramienta.

Fue una lástima que Macromedia no se decidiera a potenciar su desarrollo para adaptarlo a los nuevos tiempos, porque era un recurso interesante que, ya, hace dieciocho años o más, permitía realizar libros enriquecidos con realidad aumentada (aunque no lo llamáramos así). Me complace saber que éramos unas visionarias…

Quizá te preguntes por qué dejamos de hacerlos. La desaparición de Flash y la piratería (sobre todo, la piratería) hicieron que nuestro trabajo, aunque estupendo, no resultara rentable. Celebro que hayan aparecido aplicaciones (imagino que mucho más sofisticadas) que permiten realizar el tipo de obras que planteábamos con Flash: Unity, UnrealEngine o Ibooks Author son algunas de ellas, aunque desconozco su funcionamiento.

En fin, pensaba que empezaría el curso académico acercándoos a un concepto novedoso, pero en realidad no es así. Conceptualmente, el libro enriquecido es casi tan viejo como la tos (al menos, como la mía).

Desde Historias donde Vivo & Sandra Bruna Agencia Literaria os animamos a que, si os gusta escribir, os forméis de manera interdisciplinar. Un buen escritor capaz de concebir historias pensadas para ser leídas, visualizadas, escuchadas y, al mismo tiempo, jugadas, tendrá la posibilidad de desarrollar una carrera literaria en un futuro que tenemos a la vuelta de la esquina.

¡Bienvenidos a vuestra casa!

Después de un merecido descanso, nos volvemos a encontrar.

María Luisa Penín

Editora

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