Tras unos años de cierto declive, la novela romántica (fiction woman) vuelve a ser tendencia. Se trata de un género, en general, mal considerado por la crítica a causa de la falta de ambición literaria de algunas de las autoras (en general, mujeres), que escriben este tipo de obras.

En este artículo te indicamos algunos de los aspectos fundamentales que debes considerar si quieres escribir novela romántica. En el próximo artículo trataremos los errores más comunes.

¡Empecemos!

1. Reflexionar sobre las necesidades de nuestro público objetivo

Antes de comenzar a escribir conviene que entendamos por qué una persona, generalmente una mujer, lee novela romántica. Si entendemos las motivaciones que impulsan la necesidad de consumir este tipo de historias podremos ofrecer una obra que resulte atractiva para un público amplio.

Estudiemos algunas de ellas…

2. Identificarnos con un personaje y una situación

Muchas mujeres leen novela romántica porque necesitan identificarse con un personaje, suele ser otra mujer, que vive una situación que desearía experimentar, pero que está fuera de su alcance. Los relatos románticos nos permiten soñar con ese ideal masculino o femenino que, en tiempos ancestrales, protegía, proveía… que desempeñaba, por decirlo de alguna manera, esta función social.

Hoy en día, las mujeres tenemos que mostrarnos fuertes; no nos podemos permitir derrumbarnos o mostrar debilidad, así que, de forma inconsciente, deseamos experimentar, aunque sea por un rato, la fantasía de permitir que un hombre u otra mujer nos cuide, nos consuele y nos proteja.

Eso no significa que no se escriban novelas románticas en las que la protagonista femenina es fuerte y económicamente más poderosa que el hombre o la mujer del que se enamoran, pero no suelen tener tanto éxito como las que muestran a personajes femeninos que sienten una necesidad de protección a pesar de su fortaleza.

3. Acercarnos a prácticas sexuales moralmente reprobables

La literatura romántica de corte erótico permite a muchas mujeres experimentar, a través de las vivencias de la protagonista, prácticas sexuales que son, todavía hoy, moralmente reprobables en el contexto de nuestra sociedad, como el poliamor, mantener relaciones sexuales en grupo en locales especializados, etcétera.

Hoy en día, una novela romántica que no muestre sexo explícito no tiene interés alguno, porque, una de las motivaciones que impulsan a las mujeres a leer este tipo de novelas, es la experimentación de una pulsión sexual, siendo el motor de la historia que mantiene la atención del lector el conflicto sexual no resuelto. ¡Juega con ello!

4. Superar problemas de autoestima

Muchas mujeres viven sometidas a su propio escrutinio. Se miran al espejo y se sienten poco atractivas físicamente, dada la presión que la sociedad y la publicidad ejercen sobre el género femenino. Cuando leemos romántica, en ocasiones nos identificamos con protagonistas femeninas que, a pesar de ser normales física e intelectualmente, atraen a hombres (o mujeres) atractivos y poderosos. Nos gusta fantasear con la idea de que podemos atraer a personas que (supuestamente) sentimos que no están a nuestro alcance. Si escribes romántica, explota esta idea.

5. Comunicar emociones, pero ¿cuáles?

No te sientes a escribir sin tener claro qué emociones pretendes comunicar, cuál es el mensaje que desees transmitir. Puede ser: «siéntete libre para explorar tu sexualidad, los límites los estableces tú», o «Soy una mujer fuerte, pero también necesito que me protejan», o «Soy una mujer que pisa fuerte y el hombre o mujer que me ame no se sentirá amenazad@ por mi carácter e inteligencia».

6. Establece un telón de fondo

Sitúa el romance en un territorio poco común. Trata temas que puedan motivar a la reflexión o al debate, por ejemplo, las relaciones amorosas entre personas de diferentes religiones o culturas, el amor en tiempos de guerra, en tiempos de emigración… La actualidad del tema, la profundidad con que lo abordes, es lo que hará, en mayor medida, que una editorial se interese por tu obra.

7. Recrea un ideal

Es importante que la novela romántica recree un ideal, porque nadie quiere leer sobre relaciones amorosas que reflejan situaciones corrientes. Nuestro día a día no es nada romántico, así que conviene trascenderlo.

Estas son algunas de las cuestiones que conviene tener en cuenta cuando nos planteamos escribir una novela romántica. En el próximo artículo estudiaremos algunos de los errores que acostumbramos a cometer cuando abordamos el género.

Ahora…

¡A escribir!

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