Cuando escribimos una escena, los personajes deambulan por entornos que, en nuestra mente, percibimos de forma vívida, precisa e intensa. La dificultad surge a la hora de plasmar con palabras lo que imaginamos con tanta claridad. A menudo sucede que, el relato en el que hemos trabajado tanto, no refleja de forma fidedigna las acciones que se realizan y los escenarios donde transcurren los acontecimientos.

Vamos a trabajar sobre un párrafo de la obra Drácula (versión de F. Saber y J.Hart). Veréis que realizando muy pocos cambios transmitiremos con mayor exactitud lo que el autor intentaba comunicar.

Estudiemos el texto original

El horizonte parecía perdido entre brumas, todo era inmensidad. Las nubes parecían rocas gigantes amontonadas unas sobre otras, y sobre el mar pendía un murmullo que parecía un presagio de destrucción. Oscuras siluetas indistinguibles que la niebla parecía envolver en una mortaja se movían por las playas.

 

Analicemos ciertos detalles

  • El horizonte parecía perdido entre brumas… La expresión resulta poco precisa, no transmite al lector una imagen clara de lo que sucede. Modificaré la oración para ganar visibilidad: El horizonte aparecía desdibujado entre la bruma.
  • He sustituido parecía por aparecía porque el término incorpora un matiz interesante: el horizonte se expande ante la mirada del lector. 

Voy a cambiar el verbo perder por desdibujar; considero que refleja con mayor exactitud la imagen que el autor tenía en mente.

  • Podemos precisar mejor la expresión todo era inmensidad. El autor imagina el horizonte y siente que se proyecta hacia el infinito. Considero que con el cambio otorgamos un tinte poético al relato y ganamos precisión.
  • Las nubes parecían rocas gigantes amontonadas… La oración es correcta, pero prefiero sustituir el participio por una oración subordinada que aporta cadencia y musicalidad.
  • He forzado un punto y seguido suprimiendo la conjunción y para ganar contundencia y fluidez.
  • Indistinguible, literalmente, significa que no se puede distinguir. Las siluetas, en la medida en que resultan visibles para el narrador, no son indistinguibles: resultaría contradictorio. Difuminadas refleja con mayor precisión el sentido del texto.
  • He modificado la sintaxis para dotar de mayor naturalidad a la oración.
  • Las siluetas se movían por la playa… La oración es correcta. Pero si en lugar de moverse se deslizan, le otorgamos un aire paranormal al relato y potenciamos la atmósfera.
  • He personalizado la niebla, que, en el contexto del relato, realiza la acción de envolver y, por tanto, amortajar. ¡Dotémosla de alma!

El resultado final

Veamos cómo ha quedado el texto incorporando los cambios mencionados. Para que los comparéis con mayor facilidad, reproduzco el fragmento original y, a continuación, mi propuesta de reescritura.

   Fragmento original

El horizonte parecía perdido entre brumas, todo era inmensidad. Las nubes parecían rocas gigantes amontonadas unas sobre otras, y sobre el mar pendía un murmullo que parecía un presagio de destrucción. Oscuras siluetas indistinguibles que la niebla parecía envolver en una mortaja se movían por las playas.

Propuesta de reescritura

El horizonte aparecía desdibujado entre la bruma proyectándose hacia el infinito. Las nubes parecían rocas gigantes que se amontonaban unas sobre otras. Sobre el mar pendía un murmullo que presagiaba destrucción. Por la playa se deslizaban siluetas oscuras difuminadas por una niebla que parecía amortajarlas.

Y vosotros, ¿cómo lo veis?

Espero que el ejercicio os resulte provechoso.

Por cierto, ¿tenéis a mano el boli rojo?

¡Lo vais a necesitar!

Luisa Penín

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