Es posible que sueñes con crear tu propia editorial.  En los últimos años, la edición independiente ha experimentado un auge notable en nuestro país, entre otras razones, porque hoy en día los avances tecnológicos hacen posible que resulte sencillo publicar y distribuir libros. Eso sí, convertir la actividad en un negocio rentable es harina de otro costal, pero se puede, ¡claro que sí!

# La clave está en el catálogo

Tienes que pensar en qué libros quieres publicar y por qué. Tienes que analizar el mercado, decidir a qué tipo de público lector vas a conquistar. Tienes que investigar cuáles son sus preferencias, qué temas les interesan, qué historias les conmueven, qué les motiva a comprar: ¿entretenerse?, ¿aprender?, ¿informarse?, ¿reflexionar? ¿Te diriges a lectores que prestan más atención a la historia que a la forma como se ha escrito? ¿Publicarás autores capaces de emocionar por la forma como escriben?

Cuando hayas encontrado tus respuestas, estarás preparado para iniciar la búsqueda de tu primera historia. La cuestión es por dónde empezar.

# La mar de autores

En España se apuesta poco por los autores nacionales. La mayoría de editores acuden a las ferias internacionales para adquirir derechos de obras extranjeras. Lo cierto es que, en nuestro país, hay miles de escritores noveles esperando una oportunidad. Eres novato, tanto como ellos. No encontrarás mayor entusiasmo que aquel que experimenta un escritor que encuentra editor.

Una ventaja que tiene trabajar con un autor novel es que emprenderéis juntos una aventura ilusionante para ambos. Puedes optar por elegir una obra terminada o un proyecto, por ejemplo, de novela. En el primer caso, tienes que considerar si el ajuste que necesita la obra comprometerá su rentabilidad. Uno no se hace editor para ganar montañas de dinero, pero hay que vivir de ello, así que es un factor que debes tener en cuenta.

Es posible que prefieras trabajar con el autor desde el inicio para que el libro se adapte en mayor medida a tu público objetivo: esta opción resulta excelente para conocer y practicar el oficio.

# Con los dedos de la nariz

Mi profesor de edición me comentó años atrás que los manuscritos interesantes que llegan a una editorial se pueden contar con los dedos de la nariz. No te lo digo para desanimarte, ¡al contrario! Vas a sumergirte en un mar rebosante de obras, pero la gran mayoría (hablo del 99,9 %) no reúne las condiciones necesarias para su publicación. Ten paciencia y no te precipites a la hora de elegir.

Si solicitas a varios editores su opinión sobre un manuscrito en concreto, comprobarás que discrepan en casi todo: la calidad literaria, la oportunidad comercial, las expectativas sobre las ventas… Te proporcionamos algunos consejos para que selecciones tus primeras obras con base en criterios profesionales.

# ¡Me entusiasma!

Cuando comiences tu andadura como editor, es posible que te entusiasmes por todo manuscrito que aterrice sobre tu mesa. Te preocupará imaginar que, sin saberlo, puedes estar rechazando al próximo Premio Nacional de Literatura. Sin embargo, hay editores que nunca encuentran obras sobre las que merezca la pena invertir: son actitudes que conviene moderar.

Si una obra te suscita dudas, recházala. Es mi consejo. La apuesta por un autor tiene que generarte entusiasmo.

# El respeto a la autoridad

Los lectores respetan a los autores que escriben bien y que, además, dominan los temas que tratan.  Es cierto que algunos libros se venden aunque estén escritos con los pies, pero piensa en lo que te digo: es muy fácil crear una editorial y más fácil todavía es cerrarla. Si no apuestas por la calidad, mejor será que te dediques a otra cosa. Hay gigantes de la edición especializados en vender basura literaria y no puedes competir con ellos. Si ofreces calidad podrás hacerte un hueco en el sector.

# Si una historia te hace llorar, publícala

Los lectores consumen con entusiasmo historias que les conmueven. Jamie Raab, presidenta y editora de Celadon Books, invirtió una importante suma de dinero en la publicación de la primera novela de un autor. Lo hizo porque al leer la última página  lloró.

# Un libro, una promesa

Compras un libro porque encierra una promesa, genera unas expectativas: puede ser entretenimiento, reflexión, motivación, análisis… Los lectores se sienten atraídos por obras escritas con un propósito concreto. Tenlo en cuenta a la hora de invertir.

# Cuidado con los impulsos

Como editor recibirás centenares de manuscritos. Seguramente, sentirás que muchos de ellos tienen potencial.  Es posible que pienses «este libro no está mal, es bueno, pero no es genial.» Si un original no te entusiasma, no lo aceptes. Sigue buscando. No cedas al impulso. Si te precipitas, tu catálogo rebosará mediocridad y no te lo puedes permitir.

# Cuéntale algo que ignore

Los libros que tratan temas de actualidad desde una óptica personal atraen a los lectores. Son obras compuestas con base en un propósito: ofrecen información, abordan temas que son noticia, satisfacen alguna necesidad emocional o intelectual…

# Piensa en tu público objetivo

Selecciona un nicho y familiarízate con los gustos de los compradores habituales. Un editor de novela negra puede pensar que una historia resultará demasiado violenta para una parte de su público objetivo o, por el contrario, que lo será demasiado poco para otra. Puede considerar que el tema resulta lo suficientemente original como para provocar algún tipo de reacción… son cuestiones que te tienes que plantear.

Analiza el mercado; seguro que encuentras un nicho que todavía no esté saturado. Presta atención a las tendencias.

# Actúa según tu criterio

Piensa qué tipo de libros te gustaría publicar y qué autores los podrían escribir. A principios de la década de los ochenta, Alice Mayhew, editora de Simon & Schuster, compartió un taxi con un joven periodista, Walter Isaacson. Ella le pidió que escribiera un relato biográfico sobre los responsables del liderazgo internacional de Estados Unidos tras la segunda guerra mundial. Aquella conversación supuso el inicio de una relación editorial que duró más de treinta años.

# La fama no siempre vende libros

El que un autor sea conocido o disponga de muchos seguidores en las redes no es indicativo de que vaya a vender muchos ejemplares de un nuevo libro. No busques personalidades que puedan tener ideas, céntrate en las ideas. Piénsalo bien antes de contratar una secuela. Pocas segundas partes vendieron más que la primera.

# Actúa con convicción

Si la intuición te indica que apuestes por un manuscrito, hazlo. No importa que el autor sea desconocido o que su primera obra no se haya convertido en un éxito de ventas.  Cuando Marysue Rucci, editora ejecutiva de Simon & Schuster, leyó We Are Not Ourselves, la primera novela de Matthew Thomas, no dudó en hacerle una oferta. En aquel momento sintió que se encontraba ante una magnífica historia. We Are Not Ourselves se convirtió en poco tiempo en un éxito de ventas.

Nos encontramos en un momento en que editar y vender libros está al alcance de cualquiera, pero la realidad es que pocos editores conseguirán vivir de este noble oficio. Puedes ser uno de ellos. Lo conseguirás si apuestas por la calidad, si te mueve la vocación y el respeto hacia tu público lector, si mimas a los autores cuyas obras publicas, si actúas con vocación de servicio a la sociedad y al desarrollo cultural de tu comunidad.

¿Es ese tu propósito? Si la respuesta es un sí, ¡adelante!